El BNG propone trasladar el botellón de Pontevedra del Campillo de Santa María al Parque Rosalía de Castro

Aclara que no pretende crear un 'botellódromo', sino dar "una solución concreta" a las molestias que sufren los vecinos

Europa Press Galicia
Actualizado: viernes, 19 octubre 2007 19:50

PONTEVEDRA, 19 Oct. (EUROPA PRESS) -

El Grupo Municipal del BNG propone trasladar al Parque Rosalía de Castro, en las inmediaciones del recinto ferial de Pontevedra, el botellón que se desarrolla en el Campillo de Santa Maria, con el objetivo de evitar las molestias que ocasiona a los vecinos del casco histórico de la ciudad.

Así, el concejal de Seguridad Ciudadana, Guillerme Vázquez, decidió "dar un paso adelante" y, tras varias reuniones con diversos colectivos que propusieron diferentes alternativas, avanzó que los nacionalistas proponen esta nueva ubicación.

"Se trata de crear un espacio multifuncional, cortando el tráfico en la calle Rafael Areses las noches del fin de semana y en donde se celebren otro tipo de actividades lúdicas que estén pactadas con el colectivo que frecuenta el botellón", explicó Guillerme Vázquez.

Esta propuesta "concreta y abierta", según la calificó Guillerme Vázquez, pretende ser consensuada y debatida en una reunión que mantendrá con los grupos municipales del PSOE y del PP la próxima semana, ya que el concejal nacionalista insistió en que se trata de buscar una solución que "acumule el mayor consenso posible".

ORDENANZA MUNICIPAL.

Guillerme Vázquez apostó también por redactar una ordenanza municipal que dé un soporte legal al botellón, "en la medida de las posibilidades, ya que la legislación vigente en este sentido no es muy amplia", y que sea útil y aplicable para regular este fenómeno. "Tal vez a través de la vía de uso de espacios públicos", precisó.

Además, el concejal nacionalista aclaró que con esta propuesta no se pretende crear un 'botellódromo', sino dar "una solución concreta a un problema concreto como son las molestias que sufren los vecinos", al entender que, si el debate social se deriva hacia otras cuestiones colaterales, se corre "el riesgo de caer en la inacción".

"Estoy en contra totalmente de los botellódromos, porque se trata no sólo de espacios en donde se reúnen los chavales para beber, sino que se crean instalaciones donde existen bares y una infraestructura que facilite el consumo de alcohol", indicó Guillerme Vázquez, y criticó también que, con estos lugares, se pretenda crear "guetos", en lugar de buscar una solución a los problemas que genera este fenómeno.

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