Cabify comienza este viernes a operar en A Coruña

Chica viendo la aplicación de Cabify en el móvil
CABIFY - Archivo
Publicado 13/12/2018 13:51:16CET

La plataforma de VTC inicia su expansión al norte y está ya presente en siete ciudades

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 13 Dic. (EUROPA PRESS) -

Cabify comienza este viernes a operar en A Coruña con su servicio de vehículo de alquiler con conductor (VTC), con lo que la firma inicia su expansión hacia el norte del país y aumenta a siete el número de ciudades en las que da servicio, según anunció la compañía.

Se trata de la primera firma de este tipo que comenzará a operar en A Coruña, que se añade así al servicio de transporte urbano que Cabify ya ofrece en Madrid, Barcelona, Málaga, Sevilla, Alicante y Valencia.

La plataforma de movilidad inicia el servicio en la ciudad gallega con una cobertura de hasta 30 kilómetros cuadrados e incluyendo zonas adicionales al centro de la capital como por ejemplo el aeropuerto de A Coruña o el municipio de Arteixo.

Cabify inicia su servicio en esta ciudad a las 6,00 horas de este viernes, desde cuando la aplicación móvil y la web de la empresa empiezan a admitir peticiones de viaje inmediatas y reservas en A Coruña, que serán ofrecidas por una flota de vehículos de gama 100% híbrida con conductor privado.

La tarifa mínima del servicio será desde 5,50 euros, de 10 euros en el caso de peticiones de reserva, que requiere la contratación con dos horas de antelación.

CONFLICTO

A finales de julio, en medio de las negociaciones con el Ministerio de Fomento por el conflicto que afectó en mayor medida a ciudades como Madrid y Barcelona, el colectivo gallego de taxistas se sumó a una jornada de huelga para defender sus reivindicaciones.

Entonces, la Xunta instó al Ministerio de Fomento a proporcionar un marco regulador "claro" sobre las licencias de alquiler de este tipo de vehículos con conductor, de modo "que garantice los derechos de los usuarios" y también "la competencia leal" entre profesionales. Así, en el marco de estas reuniones, la Administración autonómica rechazó "centrifugar" los problemas a las comunidades autónomas.