Actualizado 06/07/2015 08:27 CET

Uno de cada tres colegios con uniforme impone exclusividad en su fabricación y venta, lo que puede generar "sobrecostes"

El presidente del Consello Galego da Competencia, Francisco Hernández
EUROPA PRESS

El Consello Galego da Competencia señala que "se pagan precios superiores al precio de mercado" de las prendas que los componen

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 26 Ago. (EUROPA PRESS) -

Más del 30 por ciento de los colegios gallegos con uniforme escolar impone "exclusividad" en la fabricación y venta de estas prendas y un 66 por ciento fija algún tipo de restricción para su compra, lo que podría suponer "un sobrecoste" para las familias.

Son algunos de los datos de un informe sobre el precio de los uniformes escolares que está ultimando el Consello Galego da Competencia (CGC) y que su presidente, Francisco Hernández, ha desgranado en rueda de prensa.

Inicialmente, ha explicado que la idea de este análisis partió de uno similar realizado por el organismo británico encargado de velar por la libre competencia, que detectó "un sobrecoste de 60 millones de libras" al año en la compra de los uniformes a causa de prácticas monopolísticas.

Es por ello que el CGC ha decidido estudiar esta situación en Galicia, a la vista de que la compra de los uniformes escolares --que emplea un 20% de los centros educativos gallegos-- tiene una importante repercusión en las economías familiares.

Y una de las conclusiones que ha anticipado Francisco Hernández es que cuando los uniformes se fabrican y comercializan en exclusividad "se pagan precios superiores al precio normal de mercado" de las prendas que los componen.

150 EUROS

De hecho, según datos facilitados por la Consellería de Facenda --de la que depende el CGC--, el coste de cada uniforme ronda los 150 euros y son varias las unidades que las familias deben adquirir.

En todo caso, el departamento que dirige Elena Muñoz ha puntualizado que esta cifra abarca prendas deportivas y de calle que incluyan el nombre o escudo del centro, pues las que no están bordadas o serigrafiadas pueden adquirirse "en cualquier tienda" respetando únicamente las características y colores fijados.

"PRECIOS MÁS BAJOS"

Tras matizar que la Xunta no está "en contra de los uniformes" ni de que los colegios cobren a los fabricantes por comercializar las prendas con sus logotipos --siempre que estén registrados--, lo que ha subrayado Francisco Hernández es que su pretensión es que todo esto se haga "con mayores niveles de competencia" y con "los precios más bajos posible".

Y es que, sobre todo cuando se trata de centros "públicos o concertados", a su juicio "no tiene sentido" que se generen "monopolios" que venden uniformes obligatorios para los alumnos "a precios monopolísticos". "Suelen ser más caros (...) y nuestro objetivo es abaratar su coste", ha recalcado.

CONTROL SOBRE LOS PRECIOS

Por ello, entre las recomendaciones que incluirá el informe para "intentar que los uniformes no se fabriquen ni se vendan en exclusividad" está que se dejen "licencias abiertas", es decir, que en los casos de exclusividad los colegios fijen las características de la ropa y la remuneración por ceder la fabricación para que "todo empresario que quiera pueda hacerlo".

"No implica que el centro reciba menos remuneración y habrá mejores precios y más puntos de venta", ha aseverado Hernández, quien ha asumido que los colegios pequeños, con poco volumen de uniformes, "difícilmente podrán dar la venta a más de un fabricante". "Pero sí pueden imponer un cierto control sobre los precios", ha apostillado.

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