Archivo - Agente de la Guardia Civil. Imagen de archivo. - GUARDIA CIVIL - Archivo
FERROL, 24 Abr. (EUROPA PRESS) -
Agentes de la Policía Judicial de la Guardia Civil en Ferrol han logrado detener a los integrantes de un grupo criminal dedicado a cometer robos en establecimientos hosteleros de la comarca para quedarse con la recaudación de máquinas tragaperras.
Los arrestos se han llevado a cabo tras meses de pesquisa. Está previsto que los detenidos pasen a disposición del Tribunal de Instancia de Ferrol a lo largo de este viernes.
Las indagaciones apuntan a que la banda centró su actividad delictiva durante los meses de febrero y marzo, para lo cual empleaban un ágil y violento modus operandi.
Los asaltantes actuaban en franjas de tiempo que oscilaban entre uno y tres minutos. Para acceder a los locales, fracturaban los cristales utilizando mazas o grandes martillos. Una vez en el interior, se dirigían directamente a las máquinas tragaperras para forzarlas y sustraer la recaudación. En todos los casos, los sospechosos portaban el rostro cubierto con capuchas para dificultar su identificación.
Entre los establecimientos afectados por esta ola de robos figuran negocios emblemáticos de la ciudad naval como el Corchea y Avenida --asaltada en dos ocasiones, llegando los ladrones a reventar la misma luna reparada la semana anterior--, en la plaza de España, La Bodega de la Estrella en el barrio de Esteiro o el Rueiro das Meninas en Canido. Las acciones delictivas se extendieron igualmente a otros municipios de la demarcación, como Fene, donde atacaron la Cafetería Teima.
Ahora, el foco de la instrucción se centra en determinar si el grupo recién neutralizado por la Benemérita es el mismo que perpetró otros robos exprés que provocaron preocupación en el sector, hechos que permanecen bajo investigación de la Policía Nacional en la Comisaría de Ferrol-Narón.
Cabe recordar que, el pasado mes de febrero, ya se produjo la detención de otro conjunto de individuos por acciones similares en la zona de Narón, si bien los asaltos no cesaron, continuando posteriormente en el casco urbano ferrolano.
Los hosteleros, principales damnificados, habían demandado públicamente mayor celeridad en las investigaciones para frenar esta escalada delictiva.