LUGO, 14 Dic. (EUROPA PRESS) -
La Policía Nacional de Lugo detuvo a dos varones de 19 y 29 años, respectivamente, por un delito de desobediencia y resistencia por estar en la calle incumpliendo el toque de queda y huir de los agentes tras negarse a mostrar su identificación.
Según informa la Comisaría Provincial, los hechos ocurrieron en la noche del sábado, pasadas las 23,00 horas, cuando la sala del 091 recibió una llamada en la que se comunicaba que había una reyerta en la rúa Salvador de Madariaga.
Cuando llegaron al lugar dos dotaciones de radiopatrullas, observaron cómo uno de los clientes de un bar de la zona gritaba y advertía a los de dentro que no abriesen, pero los agentes no observaron ninguna actividad en el local.
Una vez identificado este joven y a su acompañante, que fueron propuestos para sanción por incumplir el toque de queda, se procedió a la identificación de otros dos varones --los posteriormente detenidos-- que se encontraban en la acera de enfrente, entre los edificios de la Praza da Horta do Seminario.
Los policías les solicitaron la correspondiente documentación para tramitar la denuncia por estar en la calle pasadas las 23,00 horas, pero ambos se negaron. En ese momento, según el relato de la Policía Nacional, uno de ellos empujó a uno de los agentes y los dos jóvenes echaron a correr en dirección al centro de la ciudad.
INTERCEPTADOS Y DETENIDOS
Fueron interceptados posteriormente en la rúa Aguirre y en la Praza Maior, respectivamente. Además, uno de ellos arrojó momentos antes un móvil al suelo y, cuando los policías lo recogieron y le preguntaron sobre su procedencia, manifestó que era de un amigo. No obstante, la terminal fue intervenida.
Ambos jóvenes fueron detenidos y trasladados a las dependencias de la rúa Chantada, donde se elabora el correspondiente atestado para que pasen a disposición judicial en la mañana de este lunes.
El domingo, uno de los otros varones que habían sido identificados frente al bar en la rúa Salvador de Madariaga se presentó ante la comisaría para reclamar el teléfono móvil.
En ese momento, explicó que lo había adquirido en una casa de empeños días antes, pero los agentes le comunicaron que el teléfono está encartado en las diligencias policiales. Y es que, según comprobó la Policía, el móvil figuraba como sustraído desde el mes de agosto por el método de chocar contra la víctima y extraerlo de su bolsillo mediante la técnica del 'piquero'.