Expertos aconsejan añadir vitamina D al tratamiento contra la osteoporosis para una "mayor eficacia"

Afirman que la capacidad para trasformar la luz solar en vitamina D se reduce al 50% desde los 50 años y a partir de los 70, al 25%

Europa Press Galicia
Actualizado: jueves, 8 junio 2006 16:03

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 8 Jun. (EUROPA PRESS) -

Los niveles inadecuados de vitamina D constituyen un problema generalizado entre las mujeres posmenopáusicas que padecen osteoporosis, con independencia de la localización geográfica, por lo que expertos en la materia recomiendan añadir esta vitamina al tratamiento contra la citada patología para conseguir una "mayor eficacia" del mismo.

Así lo pusieron de manifiesto hoy especialistas en el Palacio de Congresos y Exposiciones de Santiago, durante el Symposium Avances en el tratamiento de la osteoporosis posmenopáusica, en el marco del IX Congreso Nacional de la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM), que se desarrolla desde ayer hasta el sábado en la capital de Galicia.

Durante el Congreso de la AEMM se presentaron las conclusiones a las que se llegaron a partir de la primera Cumbre Española sobre el papel de la vitamina D en el tratamiento de la osteoporosis, en la que se dieron cita expertos representantes de 10 prestigiosas sociedades médicas involucradas en el tratamiento de esta patología.

La premisa que impulsó a los especialistas a llevar a cabo esta acción fue que, aunque las directrices europeas de tratamiento recomiendan que los pacientes con esta patología ósea tomen vitamina D conjuntamente con su tratamiento, hasta dos de cada tres personas no cuentan con los niveles adecuados de esta vitamina.

Así, recientes estudios epidemiológicos llevados a cabo en Norteamérica, Hispanoamérica, Europa, Oriente Medio, Asia y el Pacífico han demostrado que la mitad de las mujeres posmenopáusicas que padecen osteoporosis presentan unos "niveles inadecuados" de vitamina D1.

La vitamina D desempeña, según explicaron los especialistas, un papel "fundamental" a la hora de aprovechar el calcio que se adquiere a través de la dieta de una forma "más efectiva". Según explicó el jefe de Servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital Santa Creu i Sant Pau de Barcelona, Joaquín Calaf, "tradicionalmente, la vitamina D se había considerado un facilitador de la absorción del calcio pero además se sabe que influye en la regulación de los procesos con un mecanismo equivalente al de las hormonas".

En concreto, indicó que la vitamina D ejerce su influencia en la regulación del recambio óseo, "no sólo a través de una modulación de la parathormona sino directamente en la limitación de las células que destruyen el hueso antes de que éste se regenere: los osteoclastos".

IMPRESCINDIBLE

Según las conclusiones de expertos en el tema, recogidas en la Declaración española sobre vitamina D en el tratamiento de la osteoporosis y de acuerdo con las directrices europeas, en España se debería, al menos, "doblar" el número de pacientes con osteoporosis que reciben regularmente una ingesta adecuada de vitamina D antes del año 2010.

La vitamina D facilita que se absorba el calcio necesario para los huesos, y hace que el músculo sea fuerte. Estudios recientes sugieren que los niveles adecuados de vitamina D podrían ayudar a reducir el riesgo de fracturas hasta en un 20% y, en el caso de la cadera, la muñeca, el antebrazo y la columna, hasta en un 30%2. Sin embargo, un nivel inadecuado de vitamina D supone una "carencia ampliamente extendida" entre las mujeres posmenopáusicas que padecen osteoporosis.

En esta línea, estudios recientes ponen de manifiesto que el porcentaje asciende hasta el 80% de las mujeres posmenopáusicas y al 64% de las mujeres españolas con osteoporosis, que ya se encuentran en tratamiento, situándose por encima de la media europea que se encuentra en un 54%

NIVELES INADECUADOS

El sol es la principal fuente de adquisición de vitamina D, sin embargo, a pesar de la latitud y de la elevada tasa de insolación con la que cuenta España, recientes trabajos realizados en diferentes ciudades españolas reflejan que "la gran mayoría de las mujeres mayores de 60 años tenían niveles inadecuados de vitamina D".

"La síntesis de la vitamina D tiene que ver con la edad", indicaron expertos durante el simposio, quienes puntualizaron que, a partir de los 50 años, la capacidad para trasformar la luz solar en vitamina D se reduce al 50% y, a partir de los 70 años, al 25%".

A diferencia de lo que sucede con el calcio, la vitamina D no se obtiene con facilidad a través de la alimentación y la ingesta media entre las mujeres posmenopáusicas oscila entre 60 y 120 Unidades Internacionales (UI), según especialistas, cuando las guías establecen como cantidad diaria recomendada 200 UI en adultos menores de 50 años, de 400 UI entre 50 y 70 años y de 600 UI en los mayores de 70.

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