Familiares de los fallecidos en la fragata 'Extremadura' denuncian que la Armada obstruye la investigación del accidente

Actualizado 17/12/2008 18:26:34 CET

La madre de uno de los soldados muertos dice que fueron insultados y casi agredidos por soldados del Arsenal de Ferrol

FERROL, 17 Dic. (EUROPA PRESS) -

El próximo viernes 19 de diciembre, cuando se cumplen tres años de la explosión de la caldera de la fragata 'Extremadura' en la que murieron dos marinos, se realizará en Ferrol una ofrenda floral para homenajear a los fallecidos y denunciarán las continuas "trabas" que los familiares aseguran que pone la Armada al proceso judicial de investigación del accidente.

La madre del militar de 20 años que falleció en el accidente, Isabel Gómez, explico en rueda de prensa en Ferrol, sus sospechas de que la Armada protege a todos aquellos que pudiesen haber estado implicados de algún modo en un accidente que varios militares achacaron a "negligencias" de sus superiores.

Como ejemplo, en el proceso que instruye el Juzgado Togado Militar de A Coruña se ha aceptado alguna alegación presentada por su abogada para que no se archivase el caso como pedía el Fiscal. Así, se ha llamado a declarar al integrante del Centro de Valoración y Apoyo de la Calificación Operativa para el Combate (Cevaco), que investigó el accidente. Sin embargo, "ha sido ascendido a almirante", lo que le permite contestar por escrito a una serie de preguntas pero sin tener que personarse ante el juez.

"Cada uno que conseguimos que el juez nos admita a prueba, que pueda estar implicado o que pueda saber algo del tema, automáticamente se le sube el cargo, se le premia, para que no pueda declarar", denunció Isabel Gómez. "Hasta ahora todo han sido trabas, trabas, trabas", lamentó.

En este contexto, la "traba más insultante" se produjo, según denunciaron, el pasado 22 de noviembre. Los familiares de Eric Noval acudieron al Arsenal para entregar por registro un escrito dirigido al almirante jefe, en el que le solicitaban autorización para realizar una ofrenda floral este 19 de diciembre en terrenos militares, coincidiendo con el tercer aniversario del accidente.

Isabel Gómez afirmó que fueron insultados y casi agredidos por el cabo que estaba a la entrada de las instalaciones militares, con el consentimiento del oficial mayor que estaba presente. Aseguró que se les llamó "de todo", desde "civiles de mierda", hasta "yonkies", y que al portavoz de la Plataforma Por la Verdad en la Fragata Extremadura "poco menos que le ponen la metralleta en el cuello para que no se moviera". También indicó que llegaron a "amenazarlo con esperarlo a las tres de la tarde para darle unas hostias".

TRATO VEJATORIO

De momento no ha presentado denuncia por este trato vejatorio y, aunque ha tratado de transmitir su malestar Fernando Lens Astral, director del gabinete técnico de la ministra de Defensa, todavía no ha recibido respuesta.

Tras presentar la solicitud por escrito, el 17 de diciembre recibieron respuesta del responsable del Arsenal militar. Les recuerda que los actos de Homenaje a los Caídos se celebran el 2 de noviembre, pero que pese a todo, este viernes "se autorizará la entrada de familiares en cuarto grado para la celebración extraordinaria de un acto de carácter intimo" de recuerdo a los fallecidos.

La carta estaba dirigida a la plataforma, pero a día de hoy, los familiares, que lamentaron que la Armada sólo se acuerde de ellos tres años después, aseguraron que todavía no habían sido avisados. De momento, se mantiene la convocatoria de acto cívico para las 17.00 horas del viernes. Se desarrollará una concentración en la Praza Vella, enfrente del Cuartel de Instrucción, y una ofrenda floral en el puerto.

ACCIDENTE

El accidente de la fragata 'Extremadura' ocurrió el 19 de diciembre de 2005 en el Arsenal Militar de Ferrol. En el marco de las diligencias previas, varios soldados aseguraron que esa noche el nivel de cloro en la caldera superó en diez veces los valores mínimos considerados de emergencia, pero que el jefe de maquinas -ahora jefe de seguridad del BPE, el mayor buque de la Armada-, rechazó parar las calderas, pese a los requerimientos de varios marinos.

Esa noche se encontraba de guardia el cabo Jorge Miguel Gago Chao. Sus declaraciones sirvieron para reabrir las diligencias previas pero, tras repetirlas en los medios de comunicación, también le supusieron la apertura de un expediente disciplinario que lo podía condenar hasta a dos meses de prisión militar. Finalmente, no ingresó en prisión.

El 23 de octubre, Defensa le informó de que el expediente había sido archivado en base al "informe médico pericial" elaborado días antes. Un dictamen que llegó después de un importante movimiento social en torno al cabo, que se materializó en varias manifestaciones ciudadanas y en la constitución de una plataforma de apoyo. Su madre, Ángeles Chao, entregó personalmente a la Reina doña Sofía en Ferrol un escrito en el que le suplicaba que intercediese por su hijo.