Actualizado 07/11/2007 20:45 CET

Ferrol inaugura su primer punto limpio municipal para recogida y almacenaje de residuos voluminosos o peligrosos

FERROL, 7 Nov. (EUROPA PRESS) -

El Ayuntamiento de Ferrol inauguró hoy el primer punto limpio municipal, ubicado en Catabois, para recogida y almacenaje gratuito de residuos voluminosos o peligrosos, que precisan de un tratamiento especial.

El nuevo punto limpio tiene una capacidad de almacenaje de 32,7 toneladas anuales, en los diferentes depósitos habilitados para cada tipo de residuo, desde aceites minerales, hasta electrodomésticos, vidrios o maderas, conforme al Programa de Gestión de Residuos Urbanos de Galicia de 2004 a 2010.

El punto sólo podrá ser utilizado por particulares. La instalación estará abierta de lunes a viernes en horario de mañana y de tarde, de 9.00 a 13.00 horas y de 15.00 a 19.00, y los sábados, de 10.00 a 12.00 horas.

En el acto de inauguración de la instalación, que será gestionada por la empresa Recinor, participó el alcalde de Ferrol, Vicente Irisarri, junto con otros representantes municipales, y el delegado provincial de la Consellería de Medio Ambiente, Manuel Tajes.

Para informar sobre el funcionamiento del punto limpio, el Ayuntamiento pondrá en marcha una campaña divulgativa denominada '¿Conoces el punto limpio', subvencionada por la Consellería de Medio Ambiente, con casi 3.400 euros. En un stand itinerante se repartirán, entre los días 12 y 25 de este mes, trípticos informativos sobre el funcionamiento del punto limpio, en una medida que se completará con charlas en los distintos centros sociales de la ciudad.

RETRASO

El punto limpio fue construido durante la pasada legislatura encabezada en Ferrol por el Partido Popular e IF, según recordaron hoy los miembros del PP, quienes criticaron la "negligencia" y falta de "celeridad" de la Xunta de Galicia en autorizar una instalación operativa ya desde febrero y que estiman que se retrasó "premeditadamente".

Así, el Partido Popular recordó que la entrada en funcionamiento de la instalación se retrasó ante la falta de la autorización administrativa definitiva, que correspondía a la Dirección Xeral de Calidade de Medio Ambiente.