A CORUÑA, 10 Oct. (EUROPA PRESS) -
Ernesto Fernández, un joven administrativo gallego, es un experto en el manejo del famoso cubo Rubik y el mejor del mundo en el Rubik's clock, como acaba de demostrarlo en el campeonato mundial celebrado en Hungría. Este país europeo es la tierra natal de Ernö Rubik, escultor y profesor de arquitectura que en 1975 se hizo famoso en todo el mundo con su 'cubo mágico'.
La modalidad en la que Ernesto Fernández acaba de proclamarse campeón del mundo consiste en una esfera con nueve diminutos relojes en cada lado y un sistema de ruedas y botones a través del cual se manipulan las agujas de los relojes; un sistema que, según se utilice, inmoviliza unos relojes y activa otros, y según se muevan unos u otros así se moverán los del otro lado de la esfera.
El reto del juego está en poner los 18 relojes en la misma hora, las doce, en el menor tiempo posible. Algo que Ernesto consiguió hacer en 11.20 segundos, lo que le permitió proclamarse el mejor del mundo.
"No hay truco, es cuestión de entrenar; hay que darle todos los días un poquito y estar tranquilo porque si te pones nervioso puedes quedar de último", explicó a Europa Press Televisión.
Ernesto llegó al Rubik's clock a través del cubo normal, "el que conoce todo el mundo", modalidad de la que llegó a ser el mejor de España. En cuanto a la categoría en la que acaba de proclamarse campeón del mundo, comenzó a tener su competición nacional el año pasado, que ganó Ernesto, lo que le permitió participar primero en el europeo y este año en el mundial.
COMPETICIÓN
Durante la competición, en la que participaron alrededor de 300 personas de 33 países, se batieron varios récord, entre ellos el de la categoría del cubo de 2x2x2 y el del 4x4x4 con ojos tapados.
El campeón mundial del cubo Rubik, el japonés Yu Nakajima, consiguió ordenar las seis caras del modelo clásico en 12,46 segundos. Aun así, el récord mundial continua en manos del francés Thibaut Jacquinot, que el pasado mes de mayo consiguió resolverlo en 9,86 segundos.
El 'cubo mágico' fue inventado por Rubik en 1975 y se registró la patente en 1977. Según los datos oficiales, en 1980 ya se habían vendido en Hungría más de un millón de cubos, o sea que uno de cada 10 magiares contaba con su propio cubo, mientras se inició su venta en el extranjero bajo el nombre de cubo Rubik.
Lejos de convertirse en un juego del pasado, el cubo "cada vez de venda más". "En japón se vendió un millón, en España llevamos más de 60.000 vendidos este año, y va creciendo la fiebre", explicó Ernesto Fernández.
Las próximas citas de este joven gallego serán, la primera este jueves en el campeonato internacional de Holanda; en noviembre, el nacional y después el europeo.