Mauro Varela culpa del estado de NCG a los decretos del Gobierno y defiende que las preferentes se compraron a sabiendas

Mauro Varela
EUROPA PRESS
Publicado: jueves, 21 junio 2012 11:56

Dice que es la Xunta la que tiene que impulsar la transformación de Novacaixagalicia en fundación


SANTIAGO DE COMPOSTELA, 21 Jun. (EUROPA PRESS) -

El copresidente con funciones de presidente de Novacaixagalicia, Mauro Varela, ha culpado de la situación de Novagalicia --banco nacido de la caja fusionada gallega-- a los decretos estatales de saneamiento y ha descargado de responsabilidades a los gestores de la entidad. Además, preguntado por el conflicto de las preferentes, ha defendido que "toda la campaña fue perfectamente legal y la gente las tomó sabiendo lo que estaban tomando".

En una entrevista a la Radio Galega recogida por Europa Press, Mauro Varela ha considerado que la actual situación del banco "no es debida" a la propia entidad, sino "a las normas del Estado" y a la crisis. "No es debido a la gestión de Novagalicia ni mucho menos, lo contrario", ha dicho y insistido en que "está gestionada magníficamente bien". "No puede estar mejor gestionada", ha enfatizado.

Además, ha indicado que, aunque él mismo ya no forma parte del consejo del banco, garantiza que "es un consejo profesional magnífico" y "mejor que ninguno de los que hay en España en cualquier entidad". Así, ha insistido en que la culpa es "de las normas y de los decretos famosos de De Guindos", que han generado en la entidad "unos problemas tremendos para poder recapitalizarse". En cualquier caso, ha manifestado su confianza en que saldrá adelante en solitario.

En cuanto a las participaciones preferentes, el presidente de la caja ha afirmado que el banco "está haciendo todo lo que puede para dar una solución aceptable". En cualquier caso, ha destacado que "no fueron un problema solo de Galicia, sino que fueron un problema en todos los bancos". "Las preferentes eran un producto perfectamente válido", ha defendido.

Preguntado por la conversión de la caja en fundación de carácter especial, Varela ha indicado que eso "tiene que ser una realidad, pero depende de la Xunta, a pesar de las palabras de la conselleira". La titular de Facenda, Elena Muñoz, dijo este miércoles que los responsables de promover el cambio son los responsables de Novacaixagalicia.

"Nosotros ya en el mes de octubre pasado nos pusimos en contacto con la Xunta para decir que nosotros estamos dispuestos a tratar de llevar adelante esa fundación, pero que tienen que ser ellos quienes la impulsen", ha justificado Varela.

SUBCOMISIÓN DEL FROB

El copresidente de la caja se ha mostrado dispuesto a comparecer ante la subcomisión del FROB en el Congreso si es llamado para ello para explicar la gestión de las entidades gallegas --él fue presidente de Caixa Galicia y es ahora copresidente de la caja fusionada junto con Julio Fernández Gayoso--.

Además, Varela ha rehusado pronunciarse sobre las indemnizaciones millonarias recibidas por exdirectivos de las cajas, puesto que están siendo investigadas por Anticorrupción y la subcomisión del FROB analizará también lo ocurrido en estas entidades. "Yo no puedo hacer ninguna manifestación; solo una, que todos los acuerdos que tomó Novacaixagalicia en el momento en que los tomó fueron después de todos los asesoramientos internos y externos necesarios", ha agregado.

Por otra parte, preguntado por la situación de tensión vividas en la asamblea general de Novacaixagalicia celebrada este miércoles en A Coruña, Varela ha negado que hubiese gritos pidiendo la dimisión. "Eso no es así, ni mucho menos", ha señalado, aunque ha agregado a renglón seguido que el preferiría haberse marchado "hace dos años", cuando correspondía la renovación de los órganos de gobierno de las cajas.

"Tengo que decir que estamos ahí también por la Xunta de Galicia, porque lo mismo yo que los otros miembros tendríamos que haber dejado hace dos años Caixa Galicia y la Xunta lo prorrogó por tres años", ha indicado, en alusión al acuerdo de fusión de Caixa Galicia y Caixanova, que establecía un periodo transitorio de tres años.

Respecto a la gestión de la Obra Social, ha considerado que es "incómodo y complicado" mantenerse al frente y ha asegurado que "desde hace varios meses" no cobran "nada en absoluto, ni dietas".