SANTIAGO DE COMPOSTELA, 11 Oct. (EUROPA PRESS) -
En el contexto actual, en el que el absentismo laboral está en el punto de mira, situándose Galicia por encima de la media nacional, otros focos apuntan hacia el aumento de las enfermedades que sufren los trabajadores a consecuencia de su empleo, con la Eurocámara remando a favor de los ciudadanos.
Según la Estadística de Enfermedades Profesionales elaborada por el Instituto de Seguridad e Saúde Laboral de Galicia, el número de gallegos que enfermó a consecuencia de su trabajo se disparó un 34,9% en el primer trimestre de este año, hasta 552 personas.
De este total, más de siete de cada diez (72,6%) tuvo que coger baja (401 personas), un 79,8% más que entre enero y marzo de 2025, mientras que 151 no, pese a que sí enfermaron, un 18,8% menos.
Solo Pontevedra registró una caída de enfermedades profesionales, con 157 casos, un 32,3% menos. Por su parte, en A Coruña se multiplicaron por tres en el primer trimestre, con 283 trabajadores. En Lugo y en Ourense también subieron un 52,1% y un 28,3%, respectivamente, hasta 35 y 77 casos.
En cuanto a las causas, según indica el mismo informe recogido por Europa Press, las enfermedades profesionales causadas por agentes químicos bajaron casi a la mitad en Galicia en el primer trimestre, con 10 casos. Por su parte, la gran mayoría son causadas por agentes físicos, con 459 trabajadores, un 47,1% más.
Las patologías causadas por agentes biológicos alcanzaron los 12 empleados, cuatro menos que entre enero y marzo de 2025 y por la inhalación de sustancias no recogidas en el resto de apartados enfermaron 38 gallegos, un 13,6% menos.
Además, hasta 30 trabajadores registraron una enfermedad en la piel por otras sustancias, casi el doble que el año pasado. Por último, tres gallegos enfermaron en el primer trimestre por trabajar con agentes cancerígenos, triplicando el dato previo.
Por sexos, 302 mujeres enfermaron por causas laborales en la Comunidad entre enero y marzo, así como 250 hombres. En cuanto a sectores, los servicios y la industria se posicionan a la cabeza, con 286 y 210 casos, respectivamente, mientras que 40 enfermos corresponden a la construcción, uno a la pesca y 15 a la agricultura.
MÁS DE 1.500 GALLEGOS
En todo el año pasado, más de 1.500 gallegos enfermaron a consecuencia de su trabajo, un 6,2% más que en 2024. De estos, 926 trabajadores tuvieron que coger una baja, un 3,6% más que en 2024, mientras que 926 no cogieron la baja, un 10,2% más.
A Coruña y Lugo fueron la únicas provincias gallegas en las que se redujeron las enfermedades laborales en todo 2025, bajando en la primera un 9,2%, hasta 449 personas, y casi un 21,3% en la segunda, con 111 casos. Por su parte, en Ourense se dispararon un 34,6%, hasta 268 trabajadores, y en Pontevedra subieron un 15,3%, con 744 casos.
En cuanto a las causas de estas enfermedades, en su mayoría son debidas a agentes físicos, con 1225 damnificados, un 11,3% más que un año antes. Hasta 42 gallegos enfermaron en su trabajo el año pasado debido a agentes biológicos y 71 por agentes químicos. Además, 169 contrajeron enfermedades por la inhalación de otro tipo de sustancias y 60 contabilizaron problemas en la piel por otros agentes. Además, 5 personas enfermaron al estar expuestas a sustancias cancerígenas en su trabajo, cuatro menos que un año antes.
EXPOSICIÓN A SUSTANCIAS PELIGROSAS
Precisamente el Parlamento Europeo ha aprobado esta semana endurecer los límites de exposición de los trabajadores a sustancias peligrosas utilizadas en sectores como la fabricación de baterías, la siderurgia, la industria química y el textil, además de reforzar las medidas de protección cuando no sea posible reducir suficientemente el contacto con estos compuestos.
"Cada año, alrededor de 120.000 trabajadores de la UE son diagnosticados con cáncer profesional tras la exposición a agentes carcinógenos en el trabajo. Estamos ante una tragedia evitable que no podemos aceptar", defendió la ponente del texto, la eurodiputada del Partido Popular Europeo (PPE) Liesbet Sommen, quien aseguró que las nuevas normas permitirán "proteger mejor la salud de los trabajadores" y reducir los riesgos en el entorno laboral.
La revisión, que ya había sido acordada de manera provisional con los Veintisiete, salió adelante en el pleno de la Eurocámara con 499 votos a favor, 49 en contra y 104 abstenciones y actualiza por sexta vez la legislación europea destinada a limitar los riesgos laborales derivados de agentes que pueden provocar tumores malignos, alteraciones genéticas o daños en la reproducción.
En concreto, la normativa, que según Bruselas permitirán evitar unos 1.700 casos de cáncer de pulmón y otras 19.000 enfermedades durante los próximos 40 años, establece nuevos topes para el cobalto y sus compuestos inorgánicos, empleados en la producción de baterías; los hidrocarburos aromáticos policíclicos, presentes en actividades relacionadas con el acero, el hierro y el aluminio; y el 1,4-dioxano, utilizado en las industrias química y textil, según explican el Parlamento.
A estos compuestos se suma el isopreno, empleado en la fabricación de productos químicos y caucho, para el que se fija un máximo de exposición profesional a largo plazo al cumplir los criterios para ser clasificado como carcinógeno, mientras que la Comisión deberá estudiar si resulta necesario introducir restricciones adicionales para las sustancias presentes en los humos de soldadura.