SANTIAGO DE COMPOSTELA, 10 Oct. (EUROPA PRESS) -
Manuel Lourenzo, Xosé Manuel Beiras, Camilo Nogueira, Ignacio Ramonet, Miguel Anxo Fernán-Vello y otros cientos de personalidades de la cultura y política de Galicia han suscrito un manifiesto contra la "marginación" del gallego en los medios de comunicación y para exigir que este idioma ocupe un 50 por ciento de la totalidad del espacio escrito o del tiempo en la parrilla de programación
Los escritores Francisco Pillado y Xosé María Álvarez Cáccamo, junto con el profesor Henrique Harguindey, son los impulsores de este documento que cuenta con más de 800 adhesiones en menos de una semana y en el que también exigen la reproducción "literal" de sus declaraciones e intervenciones en su idioma y de los eslóganes y textos de pancartas en las protestas.
Según denuncian, el gallego ha pasado de un 7,5 de espacio en prensa escrita en 1975 a un 3 por ciento en ese mismo sector en 1993, a pesar de estar en vigor la Lei de Normalización Lingüística que "garantiza la igualdad" entre la lengua propia de Galicia y el castellano.
Asimismo, esta circunstancia se da coincidiendo con la concesión de ayudas a los medios que mantengan e incrementen el peso de la lengua gallega y de las licencias a medios con cuotas de obligada presencia del idioma en la programación, "casi siempre incumplidas", matiza el texto.
El manifiesto continúa negando la existencia de "dificultades lingüísticas" a la hora de la comprensión oral o escrita del gallego (más del 86% saben hablarlo y más del 97% lo entiende), o de que la actitud de la sociedad sea "contraria" a su normalización. En concreto, alegan que el 70 por ciento de la población piensa que lo que se publica en prensa es poco y ese mismo porcentaje traslada interés en leer un periódico en gallego.
CIERRE DE MEDIOS
Este "desequilibrio", prosigue el manifiesto, ha llamado la atención de expertos internacionales como la profesora francesa Caroline Domingues, quien ha estudiado como los medios privados gallegos confinan la lengua de la comunidad en secciones específicas, en general ligadas a al cultura, por "imperativos económicos", mientras el "único código para informar" es el castellano.
En la actualidad y sobre todo tras la llegada del PP a la Xunta, han destacado los tres impulsores del texto, esta situación se ha agravado y ha supuesto el cierre de cabeceras en gallego como A Nosa Terra, Galicia Hoxe o Xornal de Galicia. Unas circunstancias que, en su opinión, no se pueden achacar a la libertad de empresa sino a que, mientras otras entidades recibían ayudas, estos medios encontraban obstáculos y presiones.
Finalmente, han advertido de que trasladarán estas reivindicaciones a los empresarios y directores de medios y que, en caso de continuar con lo que consideran una actitud "discriminatoria", estudiarán defender sus derechos ante los tribunales de Justicia.