Personas mayores que viven solas tienen más riesgo de muerte prematura, y en Galicia aumentaron un 16% desde 2013

Publicado 10/08/2019 12:24:40CET
RECTORADO UNIVERSIDAD COMPLUTENSE - Archivo

Expertos lo ven como un "problema público" y síntoma de una sociedad "individualista" que no destina recursos suficientes

VIGO, 10 Ago. (EUROPA PRESS) -

El número de personas mayores de 65 años que viven solas en Galicia no ha dejado de crecer en los últimos años, y ha pasado de 110.800 en el año 2013 a 128.800 en el año 2018 (un incremento del 16,2%), un síntoma más del envejecimiento de la población y, según los expertos, un "problema público muy preocupante", teniendo en cuenta que la soledad es uno de los principales factores de riesgo en la muerte prematura de este sector de la población.

Los numerosos casos de ancianos que fallecen solos en sus casas y cuyas muertes no se conocen hasta días, semanas o incluso meses después, confirman lo que ya reflejan las estadísticas: cada vez hay más personas mayores que viven solas y los servicios de atención y seguimiento no llegan a todos.

Según ha apuntado, en declaraciones a Europa Press, el doctor Carlos Dosil, experto en Psicogerontología y miembro de la Sociedade Galega de Xerontoloxía e Xeriatría, en el año 2018 vivían solas en Galicia 278.600 personas (de las que 128.800 eran mayores de 65 años) y las previsiones apuntan a que, en 2031, se alcancen los 330.000 hogares unipersonales.

En este escenario, que afecta especialmente a las mujeres (suponen casi el 67 por ciento de los casos en mayores de 65 años) es fácil deducir que el número de casos de ancianos que mueren en la soledad de sus domicilios puede aumentar si no se toman medidas.

En cualquier caso, Dosil ha precisado que "hay que diferenciar" entre aquellos mayores que viven solos "por elección" (y que pueden fallecer por un problema de salud repentino, como un infarto o un ictus), y los que conviven con la soledad no elegida.

"DETERIORO PROGRESIVO"

En el segundo de los casos, las personas tienen muchas probabilidades de sufrir un "deterioro progresivo" en sus condiciones de vida y de salud, si no disponen de adecuadas herramientas o de servicios de atención y acompañamiento.

"Las personas mayores solas pueden fácilmente abandonar hábitos de higiene, adherencia a tratamientos médicos, etc. Este es el problema, que haya un deterioro y que estas personas estén abandonadas por la sociedad", ha incidido este experto, quien ha advertido de que "hay más posibilidades de trastornos del estado de ánimo" en esos casos.

En ese sentido, ha reconocido la dificultad de hacer "seguimiento" de todas esas personas, habida cuenta de que los recursos que la administración pone a disposición son limitados y la propia sociedad "muchas veces les da la espalda".

A ello se suma el problema demográfico, que convierte esta situación en un "círculo vicioso" porque hay cada vez más personas mayores solteras y sin hijos, y que no tienen una red de apoyo familiar.

En este análisis coincide la coordinadora del área de Personas Mayores y Discapacidad de Cruz Roja en Galicia, Loreto Somoza, quien ha señalado a Europa Press que, no obstante, "hay que tener presente que ser mayor no siempre es sinónimo de estar deteriorado o ser dependiente".

MÁS RECURSOS Y MÁS OPTIMIZADOS

Por otra parte, de forma paradójica, los fallecimientos de personas mayores en soledad son más numerosos en el entorno urbano, pese a ser donde se concentran más recursos de atención.

Ello se debe, según los expertos, a que las relaciones personas cercanas son menos frecuentes en las ciudades que en el ámbito rural, y es más fácil "que se eche de menos" a una persona en una aldea o pueblo pequeño, que en un edificio donde sus ocupantes apenas se tratan entre ellos.

Carlos Dosil ha afirmado que "la administración gallega es consciente" de esto pero los recursos "no son suficientes" y "no llegan a todas las personas vulnerables".

En referencia a esta cuestión, Loreto Somoza ha precisado que, "a veces, más que una cuestión de incremento económico, se trata de optimizar esos recursos".

La responsable del área de Mayores de Cruz Roja en Galicia ha añadido también que, en Galicia, los recursos destinados al sistema de dependencia están influidos por los cambios operados en el IRPF desde 2017. Desde ese momento, los fondos recaudados en la 'casilla de fines sociales' de la declaración de la renta son, en un 80 por ciento, gestionados por la Xunta.

"Galicia tiene muchas necesidades, y hay que analizarlas y poner orden en el reparto de fondos públicos", ha apuntado, al tiempo que añadido que, además de ser una de las regiones más envejecidas de Euopa, tiene otros condicionantes, como la dispersión de población y de servicios.

RECURSOS PÚBLICOS

Por su parte, la Consellería de Política Social de la Xunta de Galicia ha subrayado que pone a disposición de las personas mayores que viven solas recursos para darles "la atención que necesitan" y para "dar la voz de alerta ante posibles incidencias", y ha asegurado que sigue "mejorando" los servicios que se prestan a diario a esta parte de la población.

Entre los programas que se llevan a cabo desde la administración autonómica están el Servizo de Axuda no Fogar, del que se benefician 24.000 usuarios mayores dependientes y que son atendidos en sus casas y entorno familiar; el Xantar na Casa, que lleva 40.000 menús a domicilios en 175 ayuntamientos; o el servicio de Teleasistencia.

Actualmente, la Xunta de Galicia, en cooperación con Cruz Roja, ofrece teleasistencia a 5.800 personas, y su objetivo es llegar a 7.000. Este servicio permite hacer un seguimiento a las personas mayores que viven solas durante las 24 horas del día.

Además, en el pasado mes de julio, la administración y la ONG firmaron un acuerdo para ofrecer una modalidad "avanzada" de teleasistencia, que incluye un dispositivo móvil, en formato de pulsera, con un botón que el usuario puede pulsar si necesita ayuda, incluso estando fuera de su casa, y que incluirá un geolocalizador.

Según ha explicado Loreto Somoza, hay también iniciativas de monitorización que, previo permiso de los beneficiarios, permiten instalar cámaras o sensores en sus domicilios.

Sin embargo, ha constatado que, pese a los esfuerzos, el índice de penetración de un servicio como la teleasistencia en Galicia es del 1,2 por ciento, mientras que la media española es del 8,2 por ciento.

OTROS SERVICIOS

Las nuevas tecnologías permiten también otros servicios como la gestión y recordatorio de citas médicas, información sobre campañas de vacunación, etc. A esto se suma la iniciativa 'Sempre contigo', que consiste en la realización de llamadas telefónicas de acompañamiento y apoyo psico-social.

La Xunta promueve también un programa de voluntariado, 'Acompaño', que "fomenta la convivencia y la relación intergeneracional", además de permitir la detección precoz de problemas de salud, reducir el riesgo de depresión o la sensación de inseguridad de los mayores que viven solos.

Esto se complementa con otros recursos de proximidad en el ámbito rural, como las 30 Casas del Mayor repartidas por Galicia, o el programa RedMay, que facilita servicios de optimetría, podología y estimulación de la memoria.

CENSO DE PERSONAS MAYORES

Por otra parte, el pasado junio el Parlamento de Galicia aprobó por unanimidad una iniciativa para reclamar a la Xunta la elaboración de un informe sobre personas mayores que viven solas, que incluya un censo.

La iniciativa, que partió del grupo socialista, permitiría, según la diputada Noela Blanco, tener un "mapa completo" de ese "sufrimiento obligatorio" al que se ven sometidos algunos mayores que viven solos (en su mayoría mujeres).

El doctor Carlos Dosil ha señalado que disponer de esa "herramienta" sería "un buen comienzo" para implementar medidas de prevención de muertes prematuras y otras iniciativas de atención a esas personas.

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