Profesor de la USC censura el "abandono" del castillo de A Rocha en Santiago, pese a su "especial importancia histórica"

Castillo de A Rocha
EUROPA PRESS
Actualizado 26/08/2012 13:54:42 CET

Ve una "falta de respeto" que la vía del AVE pase sobre parte de la fortaleza, "un patrimonio nada usual en Galicia" Descarta reconstruir la edificación porque "perdería valor histórico y cultural" y se convertiría en "una maqueta"

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 26 Ago. (EUROPA PRESS) -

La "especial importancia histórica" del castillo de A Rocha Forte, en la capital gallega, está asentada en aspectos "simbólicos, políticos, sociales y militares", toda vez que era la fortaleza "más importante" del Arzobispado de Santiago, la institución con "el señorío feudal más relevante".

A ello hay que sumar el "valor añadido" de que es, junto con el de Pambre (en Palas de Rei, Lugo), la única edificación de este tipo que se conserva en la comunidad de la época anterior a la Revuelta Irmandiña.

Y, en una entrevista concedida a Europa Press, Carlos Barros, profesor de Historia Medieval y Moderna de la Universidad de Santiago de Compostela, ha sostenido que, a la vista de los datos actuales, el de Pambre --de los pocos que no fue derribado por los Irmandiños -- no tenía "la importancia militar, social, simbólica ni arquitectónica" del que alberga el barrio de A Rocha.

De hecho, ha asegurado que testimonios de la época describen este castillo, hoy en estado de práctico "abandono", como 'La hermosa joya de la Iglesia de Santiago'.

Es por ello que ha lamentado que no se haya invertido en su "mantenimiento" después del "esfuerzo" realizado por el Consorcio de Santiago --donde tienen asiento la administración local, autonómica y estatal-- en colaboración con la USC.

"Se hizo un trabajo ejemplar", ha destacado, sin obviar la labor de la asociación cultural A Rocha Forte en su puesta en valor, para incidir en que "da pena" que no se conserve lo restaurado y que la edificación esté hoy en día rodeada de maleza.

"Pero a mí no me extraña, es muy habitual que las administraciones gasten cantidades más o menos importantes y que, después, eso se quede abandonado porque no se atiende a su mantenimiento", ha criticado Barros, enfatizando que esto ocurre "con obras públicas relacionadas con la cultura".

¿La solución? "Podría ser que quedase a cargo de los propios vecinos, a los que se facilitaran los medios para su conservación", ha opinado, partidario de "buscar fórmulas de gestión" del patrimonio.

Según su propuesta, los restos que "costó tanto excavar y restaurar" deberían "estar disponibles siempre" para visitas de escolares y de público en general, con lo que se podría "favorecer" el turismo cultural en "una zona tan diferente al resto de lo que ofrece la propia ciudad" de Santiago.

Así, los visitantes podrían conocer "un tipo de castillo que no existe" en Galicia, ya que "las reedificaciones posteriores a la Revuelta se hicieron en castillos de menor entidad, que eran más baratos de reconstruir", y con "alteraciones" en sus estructuras.

"PODRÍA HABER MÁS DE 150"

De la misma época que la fortaleza de A Rocha Forte "podría haber en Galicia otras 150 o 200 de cierta entidad", como ha calculado este doctor en Historia en base a la lista de las que fueron derrocadas por los Irmandiños.

"Y puede haber el doble si contamos también las torres pequeñas. Los testimonios dicen que cada señor o caballero, incluso de pequeña o media importancia, tenía uno", ha detallado.

Si bien el de Santiago "tenía fama de ser de los más grandes de Galicia" junto con el de A Rocha Branca, en Padrón (A Coruña), Barros lo pone en duda.

Por sus estimaciones sería "algo parecido al de Guimaraes (Portugal) o al de Simancas, donde está el Archivo", puesto que de uno de sus tres cercados, el exterior, "se conservan unos 40 metros" y tenía "varias torres".

"ES UN EJEMPLO PARA EL RESTO DE GALICIA"

Como motivo principal por el que no se recupera este patrimonio, Carlos Barros ha esgrimido que esta tarea requeriría "financiación y especialistas" en arqueología medieval, de los que "hay menos" que de las épocas "castreña o megalítica".

De todos modos, no ha obviado que en la comunidad podría haber ocultos "unos 3.000 castros" todavía. "Y si se hicieran excavaciones a lo mejor habría más, pero se hacen muy pocas", ha subrayado, refiriéndose tanto a castillos como a restos celtas, y se ha valido de esta afirmación para destacar que otro de los aspectos que diferencian la fortaleza compostelana del resto es que en ella "sí se hicieron" exploraciones para llegar a restos que "no estaban a la luz".

Su promotora fue la propia asociación cultural del barrio, ya que algunos vecinos recordaban haber visto los restos del castillo, como explicó a Europa Press su presidente. Sea como sea, para el profesor Barros lo realizado en esta fortaleza la convierte en "un ejemplo extraordinario para el resto de Galicia".

POSIBILIDADES DE FUTURO

En cuanto a la posibilidad de que las ruinas del castillo de Santiago sean reconstruidas, como apuntaron algunas voces, ha descartado esta opción por entender que "no sería adecuado ni desde el punto de vista del historiador ni del turista cultural, que valora las partes históricas conservadas y la antigüedad de los restos".

"Una cosa es hacer una reconstrucción parcial de una torre o una muralla caída, pero otra cosa es reconstruir una estructura casi por completo", ha explicado, convencido de que el castillo "perdería valor histórico y cultural" al convertirse en "una reproducción" o "una maqueta".

"SE HICIERON MUCHOS DESTROZOS"

Por último, en relación con la vía del AVE que pasa junto al castillo --y que, según fuentes consultadas por Europa Press, se sitúa sobre uno de sus muros-- y con los postes eléctricos que también se asientan en el yacimiento, Carlos Barros ha reprobado que "se hicieron muchos destrozos" en el patrimonio cultural gallego.

En este sentido, ha censurado la "falta de respeto" y la "forma irrespetuosa de tratar" unos restos, los del castillo, que son "muy excepcionales".

"Son los únicos de cierto interés de antes de la Revuelta Irmandiña que podemos ver", ha abundado, para concluir que este "patrimonio nada usual en Galicia merecía más atención de la que se le presta".