SANTIAGO DE COMPOSTELA 6 Sep. (EUROPA PRESS) -
El suministro de agua en los municipios de la comarca de O Salnés se restableció esta mañana "con normalidad", tras la segunda noche de cierre de los depósitos a instancias de los alcaldes, que adoptaron esta decisión por la carencia en el abastecimiento debido a las medidas adoptadas ante el vertido tóxico que se produjo en el río Umia tras el incendio en la nave de productos químicos de la factoría Brenntag de Caldas de Reis (Pontevedra).
Según informó a Europa Press el presidente de la Mancomunidad de O Salnés, Jorge Domínguez, el corte, que se inició a las 20.00 horas de ayer, finalizó a las 7.00 horas, si bien los 100.000 vecinos que se vieron afectados no contaron con agua hasta unas dos horas después, a medida que las tuberías se fueron llenando.
Los alcaldes se reunirán de nuevo hoy a las 13.00 horas en Cambados con el conselleiro de Medio Ambiente, Manuel Vázquez; y con el presidente de la Diputación de Pontevedra, Rafael Louzán; para evaluar la situación y decidir si amplían el número de horas de corte.
Así, Jorge Domínguez explicó que el cierre de los depósitos tendrá que repetirse necesariamente esta noche y añadió que, con toda probabilidad, verá incrementado el tiempo de suspensión debido a la situación generada por el accidente ecológico.
En este sentido, los técnicos aseguraron a los regidores que los cortes tendrán que sucederse, como mínimo, hasta el jueves, si bien el presidente de la Mancomunidad se mostró convencido de que el episodio continuará como mínimo hasta el fin de semana.
DIFICULTADES
Asimismo, admitió la "gran dificultad" de apelar al consumo responsable de los vecinos durante el tiempo en el que haya suministro, debido a la "fortísima" ola de calor que atraviesa la comunidad gallega, que incrementa el gasto de agua.
Con todo, matizó que las altas temperaturas conllevan una consecuencia positiva para el desastre motivado por el incendio de la planta de Brenntag, puesto que estas condiciones favorecen la volatilización de las sustancias tóxicas de la mancha que asola al río Umia, al tiempo que ayuda a que las obras para la construcción de la gran tubería paralela al caudal circulen a "buen ritmo".
Aún así, Domínguez advirtió de lo delicado de la situación, puesto que el consumo de agua en verano en la comarca está en torno a los 28 millones de litros diarios y la escasez de suministro afecta a las fábricas de la zona, conserveras en su mayoría y parte de las cuales llegan a duplicar el consumo de alguno de los nueve municipios.