Sanidade estudiará la posibilidad de incluir la píldora anticonceptiva entre las prestaciones de la Seguridad Social

Actualizado 05/05/2007 17:41:37 CET

Salgado destaca la "sobrecarga física" en la vida diaria de las mujeres por las "distribuciones de tiempos no equitativas"

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 5 May. (EUROPA PRESS) -

La Consellería de Sanidade estudiará entre junio de este año y abril de 2008 la posibilidad de incorporar los anticonceptivos hormonales, como la píldora anticonceptiva, dentro de la prestación farmacéutica de la Seguridad Social en Galicia.

Así lo afirmó hoy en Santiago la conselleira de Sanidade, María José Rubio, durante la presentación del 'Plan de Atención Integral á Saúde da Muller', que incluye esta medida dentro de las programadas para garantizar una acceso igualitario de la mujer a la asistencia sanitaria.

Al respecto, Rubio recordó que existen "evidentes diferencias" entre los trastornos que sufren hombres y mujeres, ya sea por causas biológicas como por circunstancias sociales, lo que hace necesario "incorporar un enfoque de género en las políticas de salud", a fin de asegurar que la asistencia se reciba en condiciones de igualdad.

De esta forma, explicó que el citado plan servirá como instrumento de planificación e intervención en el que se fijarán actuaciones que debe desarrollar el sistema sanitario gallego para garantizar el derecho a la salud de las mujeres, teniendo en cuenta, además, la variación de sus necesidades según la etapa vital en que se hallen.

En ese sentido, subrayó que las medidas incluidas "trascienden de lo sanitario" y que implicarán "reorientar todo el sistema para hacerlo más humano", para lo que pidió "complicidad" en su aplicación, especialmente a las profesionales sanitarias --que suponen los tres cuartos del total de personal en Galicia--.

CINCO ESTRATEGIAS Y 32 PROYECTOS

Tal y como explicó Rubio, el plan comenzó a gestarse en marzo del año pasado, cuando se llevó a cabo una etapa de recogida de datos para diagnosticar las especificidades que afectaban a las mujeres en materia de salud. Posteriormente, la propia conselleira se entrevistó con representantes de asociaciones, sindicatos, organismos públicos y profesionales sanitarios para recoger sus experiencias.

Como resultado de este proceso, del que destacó su "transparencia y participación", se diseñaron cinco estrategias de las que parten 32 proyectos concretos, según el ámbito específico de la salud a que se refieren, y que se aplicarán a través de áreas piloto para luego irse extendiendo de forma progresiva por todos los centros gallegos.

Así, en materia de anticoncepción, además de estudiarse la posibilidad de incorporar la píldora entre las prestaciones de la Seguridad Social, se elaborará una guía de anticoncepción para unificar la prestación del servicio, se aprovechará el control de los 14 años dentro del programa de salud de las niñas para ofrecerles servicios de anticoncepción y se ampliará el acceso a la píldora postcoital.

En esa línea, el plan incluye la realización de las consultas preconcepcionales en Atención Primaria, al tiempo que se mejorará la atención tanto en los embarazos ordinarios como en los de riesgo.

Por otra parte, se crearán grupos de madres de ayuda a la lactación, entre otras actuaciones, a la par que se elaborará diverso material informativo relacionado con la menopausia.

ABORTO, ETS Y VIOLENCIA DE GÉNERO

Asimismo, el plan establece que en cada provincia deberá existir un centro público para realizar abortos en cualquiera de los tres supuestos despenalizados por la ley y también está previsto que para 2008 se cree en Galicia un laboratorio de referencia para el diagnóstico genético preimplantacional.

De igual forma, se difundirán guías sobre disfunciones sexuales, estudios para conocer la prevalencia de las enfermedades de transmisión sexual (ETS) y se pondrán en marcha medidas de coordinación y derivación para una mejor detección de casos de violencia de género.

Por su parte, también son objeto del plan acciones para mejorar el tratamiento ante patologías mentales, así como para trastornos de la conducta alimentaria y para la fibromialgia, que supondrán en este caso la redacción de una guía autonómica que garantice una homogeneidad en el diagnóstico y la atención.

Asimismo, aborda las patologías reumatológicas, el riesgo cardiovascular de las mujeres o la adecuación de los servicios de endocrinología, al tiempo que fija medidas para promover la actividad física, tales como la elaboración de un mapa de la condición física de la mujer gallega.

Finalmente, se definirá una estrategia autonómica de vacunación frente al papiloma virus, como instrumento para prevenir el cáncer de cérvix, al tiempo que se establecerá un proceso asistencial para los cánceres de mama hereditarios a través de la indicación de un estudio genético para mujeres con alto riesgo y un sistema de derivaciones a las unidades del Consello Xenético para el área de este cáncer.

DIFERENTES ROLES, DIFERENTE TRATO

Por su parte, la ministra de Sanidad, Elena Salgado, subrayó cómo los estudios sobre salud reflejan una "sobrecarga física" en la vida diaria de las mujeres, como resultado de "distribuciones de tiempos no equitativas" y relacionó esta circunstancia con el mayor diagnóstico de enfermedades como dolores de espalda, ansiedad, depresiones u obesidad entre este colectivo.

Asimismo, reconoció que el trato no es igualitario ante enfermedades con incidencia semejante en las mujeres, como es el caso de las de tipo cardiovascular, en las que "ante un cuadro de angina de pecho, algunos médicos tienden a pensar que en el caso de una mujer se debe a trastornos nerviosos o digestivos".

De igual forma, apostó por reducir la práctica de episiotomías en los partos, así como llevar a cabo cesáreas únicamente cuando sean necesarias, ya que España supera el número máximo de las recomendadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Por su parte, el presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, lamentó que hasta ahora "el patrón normativo en salud fue el hombre" y que tal circunstancia llevase a no tener en cuenta las especificidades biológicas y sociales femeninas. Por ello, mostró su satisfacción ante este plan, que servirá como "punto de partida" para conocer esas diferencias y tratarlas adecuadamente.