SANTIAGO DE COMPOSTELA 24 Jun. (EUROPA PRESS) -
La sede de la Fundación Caixa Galicia en A Coruña, diseñada por el arquitecto Nicholas Grimshaw, recibió ayer uno de los premios entregados por el Real Instituto de Arquitectos Británicos (RIBA), un galardón que recogió la directora de la Fundación Caixa Galicia, Teresa Porto, en el transcurso de una gala de honor celebrada ayer en Londres.
El Real Instituto de Arquitectos Británicos es, con más de 30.000 socios, una de las más organizaciones más influyentes y prestigiosas en el mundo de la arquitectura. Sus premios, los RIBA Awards, reconocen en sus diferentes categorías el trabajo de los arquitectos británicos en el mundo y son, hoy por hoy, uno de los galardones más importantes del mundo de la arquitectura.
La sede coruñesa de la Fundación Caixa Galicia ha merecido uno de estos premios, el RIBA European Award, que premia el trabajo de los arquitectos asociados fuera de territorio británico.
Royal Institute of British Architects (RIBA), una de las instituciones de arquitectura más influyentes del mundo, ha promovido esta disciplina civil y artística desde que le fue concedida la Carta Real en 1837.
Esta institución, según su naturaleza fundacional, existe para promover la excelencia en la arquitectura y atender las necesidades del sector. Lo hace a través de un intenso y prestigioso programa de cursos, exposiciones y eventos y además trabaja en colegios, proyectos comunitarios de arquitectura y esquemas comunitarios de arquitectura.
SEDE EN A CORUÑA
El edificio de Grimshaw en A Coruña es una compleja construcción que destaca, primero, por su fachada de mármol blanco inclinada hacia delante, un diseño que otorga a la construcción la estética de una ola marina, de un color azul traslúcido, que se levanta sobre la ciudad.
Esta fachada contiene dos elementos que destacan sobre el conjunto final: dos ascensores panorámicos exteriores que recorren verticalmente el edificio y una enorme pantalla de vidrio transparente, de más de 70 metros cuadrados, sobre la que se proyectarán diferentes contenidos artísticos y culturales. Esta nueva cara de la Fundación Caixa Galicia esconde tras de sí un vanguardista centro de arte pensado para conciliar la exhibición de las más importantes muestras artísticas y el uso cotidiano por parte de los ciudadanos.
Pensado como una calle que comunica la entrada principal y la entrada posterior de la sed por la calle de la Estrella, el atrio central del edificio ofrece al usuario dos volúmenes diferenciados separados por una impresionante escalera de espiral: el sector destinado al uso expositivo y las zonas dedicadas a la gestión y los servicios.
El edificio tiene seis plantas sobre rasante y otras cuatro por debajo del nivel de la calle. Los ciudadanos que se acerquen a este edificio comprobarán que bajo la pasarela de la entrada principal se abre un foso conocido con el nombre de "patio inglés". Es gracias a esta abertura bajo la fachada inclinada que aún en el tercer sótano, dónde está el vestíbulo de entrada al auditorio, a más de veinte metros bajo tierra, llega la luz solar.