SANTIAGO DE COMPOSTELA, 9 May. (EUROPA PRESS) -
El presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, aseguró hoy que "todos" los gallegos deben ser conscientes de que el reto de converger con la Unión Europea (UE) en los "años decisivos" del período financiero 2007-2013 pasa por apostar por una innovación que garantice el desarrollo sostenible.
En su intervención en la jornada organizada por el Gobierno gallego con motivo del Día de Europa, Touriño reivindicó la apuesta de su Gobierno por dirigir los fondos comunitarios hacia la creación de riqueza mediante la investigación y el impulso de la educación, pero aclaró que esta orientación debe basarse en la sostenibilidad, valor que, según él, "abre el camino de la convergencia".
Así, recordó que el "desafío" de Galicia es lograr los niveles de bienestar necesarios para "dejar de ser un país receptor de la solidaridad europea y, cuando ocurra, celebrarlo, porque querrá decir que el país avanzó, creció y se hizo fuerte", tras haber recibido de sus "amigos europeos una importantísima inyección de recursos destinados a la modernización de las estructuras económicas .
Con todo, saludó que en las perspectivas comunitarias para los próximos siete años, y pese a la ampliación a los 25 estados y la nueva distribución de los recursos, la comunidad siga siendo receptora de fondos y, en consecuencia, recordó que los próximos años serán "decisivos para la deseada convergencia con España y con Europa".
No obstante, advirtió de que se trata de "un camino que tendrá que recorrer toda la sociedad gallega" y se comprometió a que, para ello, tanto la Administración autonómica como la estatal garantizarán que "tenga voz en Europa".
NUEVOS RETOS DE EUROPA
De igual modo, admitió la "etapa de nuevos problemas y dificultades" por las que atraviesa actualmente el proyecto europeo y advirtió de que si bien la UE es una realidad política, económica y social, "hay que tener siempre muy presente que no hay realidades irreversibles".
Así, ante situaciones ante las que "la propia Europa parece a veces dudar de sí misma y de su capacidad de seguir manteniendo vivo los ideales que la convirtieron en un espacio prácticamente único", el presidente abogó por, "hoy más que nunca, seguir creyendo en los ideales que animan" a este proyecto de construcción europea.
"Europa es necesaria para el equilibrio del mundo y debe seguir ejerciendo como faro orientador en múltiples aspectos de la vida política y de las relaciones entre las naciones", proclamó, al tiempo que reivindicó al Camino de Santiago como "uno de los más hermosos precedentes" de la concepción del continente como "tierra común y sin fronteras" y a Santiago de Compostela como "ciudad símbolo de la Europa unida y plural".