SANTIAGO DE COMPOSTELA, 26 Feb. (EUROPA PRESS) -
Las trabajadoras de la conservera Calvo de Esteiro (A Coruña) vigilan la fábrica desde la tarde del pasado viernes para impedir que la empresa desmantele parte de su maquinaria y la envíe a El Salvador, lo que supondría la pérdida de 60 de los 200 puestos de trabajo, según explicó a Europa Press el secretario general de la Federación Agroalimentaria de CC OO de Galicia, Francisco Villar.
Así, Villar informó de que grupos de 10 a 14 personas y en turnos de ocho horas de manera indefinida permanecen en los alrededores del edificio, preparados para advertir a todos los habitantes dispuestos a paralizar el intento de traslado. En este sentido, el líder sindical apuntó que la empresa "pensaba" retirar la maquinaria este fin de semana, acción que finalmente no tuvo lugar.
Con esta medida de presión, trabajadores y sindicatos pretenden que la industria de conservas no desmonte la línea de envases de atún, lo que dejaría el plantel reducido a 140 asalariadas, cuando hace dos años, coincidiendo con el inicio del proceso de deslocalización, trabajaban en esta fábrica un total de 500 mujeres, por lo que ya se han perdido 300 puestos en dos años.
Además, ayer tuvo lugar en Esteiro una manifestación de apoyo a las afectadas, en la que, según datos de CC OO, participaron más 1.500 ciudadanos, "muchos" de los cuales se ofrecieron para colaborar en los turnos de guardia.
Asimismo, Villar denunció que, de completarse la operación, el volumen de trabajo de la factoría quedaría reducido al envase de la sardina y el mejillón, "dos productos estacionales", hecho que "no garantizaría" la estabilidad de esos empleos.
OBLIGADOS A LA EMIGRACIÓN
Por otra parte, el representante de CC OO instó a Calvo a recapacitar su decisión, puesto que su fábrica es la "más importante" de la comarca, y su cierre supondría un "problema económico" que, en última instancia, "empujaría" a la emigración a "muchos" habitantes, ya que "ni el turismo ni la pesca" pueden ofrecer el "suficiente" volumen de empleo para la población activa de la zona.
En ese sentido, Villar anunció que su sindicato contactará mañana con los responsables de Trabajo de la Xunta para que se implique en la solución del conflicto, ya que, según el sindicalista, el Gobierno gallego tiene responsabilidades, y "no puede ser un invitado de piedra en este problema", sentenció Villar.