Un vecino de Boiro (A Coruña) celebra su cien cumpleaños rodeado de su familia y demostrando su "vitalidad"

Europa Press Galicia
Actualizado: domingo, 30 abril 2006 20:13

BOIRO (A CORUÑA), 30 (EUROPA PRESS)

José Rodríguez Iglesias es para su familia y sus vecinos un ejemplo de vitalidad, ya que este hombre cumplió el pasado viernes cien años y hoy celebró su aniversario rodeado de su familia, en la parroquia de San Mauro, situada en la localidad coruñesa de Boiro.

Viudo desde hace diez años, José reunió hoy a sus dos hijos, cuatro nietos y cinco bisnietos para celebrar de una manera íntima el acontecimiento, tras el homenaje público que le quisieron rendir sus vecinos y el Gobierno local de Boiro el pasado viernes.

Los años han pasado por este antiguo marinero pero apenas se notan, a no ser por una leve sordera y porque necesita un bastón para desplazarse.

Según indicó hoy José Rodríguez, en declaraciones a Europa Press Televisión, a los once años empezó a trabajar de marinero, porque "le llamó mi padre para ir al mar". A lo largo de su vida, trabajó en una fábrica de conservas y estuvo al frente del barco que unía las localidades coruñesas de Boiro con Vilagarcía de Arousa, actividad que ejerció durante 25 años.

APASIONADO DE LOS CESTOS

Con los cien años recién cumplidos, José Rodríguez dedica su tiempo libre a elaborar cestos y aseguró que tiene "unos cientos de ellos". "Los vecinos me traen el material para que yo les haga el cesto", señaló este longevo vecino de Boiro. "Así llevo desde que me retiré. Así seguiré en casa, hasta el día que no me quieran", afirmó.

Cada día, después de comer, duerme la siesta pero "si sabe que tengo que hacer cestos se levanta, pero si tiene menos, ya se queda un poco más en cama". En relación a esto, José indicó que lo que le gusta es tener algo que hacer, "si no es arreglar una cosa es arreglar otra". "Para estar bien, tengo que hacer algo. Me gusta tener que hacer, estar entretenido", destacó.

José Rodríguez también se dedica a leer el periódico y se mostró orgulloso de poder hacerlo "sin gafas y sin nada", aunque reconoció que "le cuesta más trabajo" que hace un año. Al respecto, este hombre es consciente de que el tiempo va pasando. "Ahora tengo más achaques de los que tenía, ya no es lo mismo. Hace un año oía mejor", afirmó.

"FIESTA BÁRBARA"

Su nieta Yolanda señaló que en la fiesta del cumpleaños del pasado viernes, su abuelo "estaba muy emocionado porque no se esperaba que fuese tan grande". Yolanda declaró que su abuelo, cuando vio a los vecinos en su casa de la parroquia boirense de Abanqueiro, reconoció que "no sabía que hubiese tanta gente que le quisiese". En relación a su homenaje, el propio José aseguró que "fue una fiesta bárbara, hasta echaron fuegos".

Yolanda destacó que le regalaron una boina y dos bastones, pero él pidió "unas bicicletas con motor. Me gustaría tener una de ellas para ir a Cabo de Cruz --en A Coruña-- a jugar la partida", fue lo que dijo José en su homenaje, según declaró esta nieta.

Por último, Yolanda indicó que "para los años que tiene es increíble que esté así" pero reconoció que "cada año que pasa se nota y él es muy consciente de que cada vez tiene más dificultad".

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