Vilagarcía de Arousa (Pontevedra) celebra su Festa da Auga, a 16 de agosto de 2026. - ELENA FERNÁNDEZ / EUROPA PRESS
PONTEVEDRA, 16 Ago. (EUROPA PRESS) -
La Festa da Agua ha tomado Vilagarcía de Arousa (Pontevedra) un nuevo 16 de agosto, dejando una misma estampa: trenes llenos, gente armada con pistolas de agua y calderos cayendo desde los balcones de esta villa. Además, este año se ha desarrollado bajo un intenso calor, por el que el municipio estaba bajo la alerta roja decretada por la Consellería de Sanidade.
La noche de antes transcurrió "en un clima de relativa normalidad y pocas incidencias", según trasladó el Ayuntamiento a primera hora del domingo. El Puesto de Mando Único, a través del que se coordinó el dispositivo de seguridad, únicamente registró una detención por una agresión y 14 trasladados sanitarios, la mayoría por intoxicaciones etílicas.
De hecho, tanto Policía Local como Emerxencias indicaron que se trató de un servicio "tranquilo", en el que, aparte de las incidencias mencionadas, el Punto Lila no registró ninguna agresión sexual contra mujeres.
Al respecto de la detención realizada por parte de la Policía Local, el arrestado es un vecino de Ames (A Coruña) que, en torno a las 04.30 horas y "sin mediar palabra" --según el ente local--, "agredió a otro varón golpeándolo con un vaso en la cara y provocándole varios cortes". La víctima fue una de las personas desplazadas al hospital para recibir sutura.
Entre las 14 que en total fueron evacuadas al PAC o al centro hospitalario, otra de ellas sufrió convulsiones en la zona TIR. Además, los efectivos de Emerxencias distribuidos por los principales lugares de concentración de gente atendieron en el momento a unas 20 personas por lesiones leves, del tipo de cortes y caídas, que no necesitaron ser trasladadas.
MAYOR CONCENTRACIÓN EN LA ZONA TIR
La zona TIR, que se trata de una explanada junto al puerto, fue donde más gente se concentró junto a la playa de A Concha y donde más atenciones se realizaron. De hecho, el Ayuntamiento ha dado por constatado que la mayor concentración de personas se traslada "cada vez más" a este lugar. Pese a ello, en base a una primera impresión, considera que las celebraciones nocturnas reunieron a menos gente que en 2025, cuando San Roque cayó en sábado.
Eso sí, el "elevado y constante flujo de peatones" en la zona de la playa y del parque Miguel Hernández obligó a cortar el tráfico en la avenida Laureano Gómez Paratcha. Además, a primera hora también se cortó la calle Alexandre Bóveda. Al mismo tiempo, a las 07.00 horas se puso en marcha un operativo especial de limpieza conformado por 60 trabajadores --30 en turno de mañana y 30 de tarde--, que se ocupa de dejar las calles "en perfecto estado".