Villares insta a analizar a Filgueira como el "galleguismo que sobrevive" durante el franquismo

Actualizado 03/05/2015 13:08:19 CET
Ramón Villares, presidente del Consello da Cultura Galega
EUROPA PRESS/CGC

Destaca su "lealtad" a la cultura gallega, su obra "propia de un polígrafo" y su "importantísimo" papel como promotor de instituciones

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 3 May. (EUROPA PRESS) -

El pasado de Xosé Filgueira Valverde como alcalde de Pontevedra durante el régimen de Franco ha despertado la polémica entre algunos sectores de la sociedad gallega por su homenaje en las Letras Galegas de este año. Ramón Villares, presidente del Consello da Cultura Galega (CCG) y uno de los promotores de la candidatura del pontevedrés para esta efeméride, considera en este sentido que, en lugar de "demonizar" su figura, sería una buena ocasión para analizar "la naturaleza del franquismo" y del "galleguismo que sobrevive" dentro de esa época.

En una entrevista concedida a Europa Press, el profesor Villares ha lamentado el "perfil de veto" de alguna de las críticas vertidas contra la elección de Filgueira por parte del plenario de la Real Academia Galega, algo que "no puede ser" y que "intelectualmente no se puede aceptar". "¿Puede ser discutible? Claro, pero no se puede vetar una decisión tomada libre y democráticamente", ha defendido.

El presidente del Consello da Cultura Galega ha insistido, en contraposición a las críticas, en que la figura de Filgueira "da para todo" y ha considerado que su protagonismo en las Letras de este año debería aprovecharse para analizar tanto "la naturaleza del franquismo" como la gestión política del "galleguismo que sobrevive dentro de esa época", en lugar de "demonizar" a una figura caracterizada por su "lealtad" a la cultura gallega.

"Es lo fundamental. Lo demás son opiniones o ideologías", ha destacado. Así, Villares ha señalado que Filgueira "era conservador y católico", un ideario que "no escondió ni antes ni después de la Guerra Civil", y ha aclarado que "con eses mimbres también se construye nación y cultura, no con un grupo pequeño de gente perfecta y pura". "Las personas no somos perfectas", ha afirmado.

El conocido como 'o vello profesor' fue, además, militante y dirigente del Partido Galeguista hasta su giro hacia la izquierda, que motivó su alejamiento en el año 1935. De este modo, hasta el estallido de la Guerra Civil en 1936, la relación del pontevedrés con el galleguismo de la época era de "hermandad", aunque posteriormente parte de los que se habían pasado al bando republicano "no tenían buena opinión de Filgueira", como tampoco "de Risco ni de muchos otros".

A pesar de ello, según recuerda Villares, el homenajeado conservaba "buenas relaciones" con diversos miembros del antiguo galleguismo en una época en la que, en definitiva, "convivían distintas conductas y distintas estrategias".

UN HOMBRE "GENEROSO"

Aunque nunca tuvo un contacto extenso con Filgueira, el presidente del Consello da Cultura lo recuerda como "un hombre de buena organización, de hacer muchas papeletas" y sobre todo "un curioso universal". "Sabía un poco de todo y le gustaba tener información de primera mano sobre cualquier cosa", ha señalado.

Por ello, "toda su obra es un pozo de información porque puede saber tanto de un tesoro 'castrexo', de un autor de un poema o de una princesa". Por Galicia, además, su "curiosidad era universal" y de "mucha precisión", lo que lo convertía en un estudioso "de fiar".

"Era generoso", ha asegurado, rememorando una colaboración que han tenido cuando estuvo al cargo de una Historia de Galicia en fascículos para 'Faro de Vigo', en la que pidió a Filgueira un texto sobre la cultura gallega en la época medieval. Así, con sus "70 y muchos años" el homenajeado apareció al poco tiempo con "tres fascículos, no con uno", lo que hizo ver al presidente del Consello su carácter "trabajador" y "muy entregado a la cultura".

POLÍGRAFO

A pesar de su etapa como conselleiro con la llegada de la Autonomía o su presidencia en el Consello da Cultura Galega, el pontevedrés no es "una figura popular", como "casi nadie" de los protagonistas en las Letras Galegas "salvo quizá Rosalía y Castelao.

"En todo caso", ha añadido, la elección de Filgueira para el 17 de mayo está condicionada por su aportación literaria-investigadora y su "creación de ensayo", en la que "reúne ampliamente las condiciones".

Una obra "propia de un polígrafo", destaca Villares, de la que se queda con el libro 'Os Nenos', reeditado por el CCG y redactado cuando tenía tan solo 20 años, o su contribución de historia del arte e investigación, de la que se queda con su tesis sobre la 'cantiga 103' de literatura medieval gallega.

Asimismo, también ha valorado su biografía sobre 'Camoens', impulsada en 1958, las monografías sobre la ciudad de Santiago de Compostela o los nuevo volúmenes de ensayo editados bajo el nombre de Adral.

"INSTITUCIÓN DE INSTITUCIONES"

Desde el punto de vista político, Villares se queda con su contribución como "actor importantísimo" en la "creación de instituciones de la cultura gallega", sobre todo en la fundación del Seminario de Estudos Galegos, su papel como "alma mater del Museo de Pontevedra", y su trabajo en el Consello da Cultura Galega, el Instituto de Estudos Galegos Padre Sarmiento o la Real Academia Galega.

Sobre el Consello da Cultura en sí, aunque "no tuvo la idea de crearlo" dado que fue definido por el Estatuto de Autonomía, "sí fue quien lo desarrolló" y quien aplicó ese espíritu de crear "una suerte de institución de instituciones", formada por representantes de academias, universidades, centros de investigación y fundaciones.

Se trataba, en definitiva, de una concepción de que una cultura "es grande cuando las instituciones están por encima de las personas y no por debajo", sobreviviendo "a la voluntad" y "al margen de los vaivenes de la política". "Es una enseñanza que hay que tener en cuenta hoy y para el futuro", ha añadido.