VIGO, 10 Oct. (EUROPA PRESS) -
Galicia, junto con Asturias, Cantabria y Euskadi han editado la primera fase de una guía para la vigilancia de la salud en el sector pesquero, un manual "muy especializado que concreta los riesgos inherentes a cada trabajador según la modalidad de pesca, su puesto y las tareas que desarrolla", según ha explicado la conselleira de Traballo e Benestar, Beatriz Mato.
Mato, quien ha participado este lunes en la presentación del libro, realizada en el Instituto Galego de Seguridade e Saúde Laboral (Issga), ha afirmado que la obra tiene el objetivo de orientar y dar una correcta orientación así como instrumentos para poder implantar la vigilancia de la salud de los trabajadores del mar, detectar enfermedades profesionales y facilitar la evaluación de riesgos.
De igual modo, la obra incide en la necesidad de establecer los mecanismos que faciliten la coordinación entre los diversos agentes involucrados en la vigilancia de la salud de estos trabajadores.
La guía contiene una serie de fichas en las cuales se analizan posibles daños para la salud así como las pruebas médicas que se recomienda realizar en relación a los riesgos ergonómicos, higiénicos, físicos, químicos y psicosociales de cada puesto de trabajo. En la fase presentada este lunes se abordan los ámbitos de la pesca de bajura y artesanal.
RECONOCIMIENTO
Según ha recordado Mato, en la actualidad, el método para comprobar el estado de salud físico y psíquico de las personas que trabajan en el sector pesquero se limita a un reconocimiento médico previo a embarcar, el cual es realizado por facultativos del Instituto Social de la Marina. Por ello, no hay una vigilancia continuada de la salud respecto a los riesgos a lo que este personal está expuesto, tanto en los buques como en el puerto.
Si se compara con el resto de sectores, la pesca registra un alto índice de incidencia de accidentes de trabajo graves y mortales --incluso duplica el de la construcción--. Además, cada vez se tiene conocimiento de más enfermedades profesionales declaradas por los trabajadores de este ámbito, y como pueden ser las derivadas del ruido, de posturas forzadas y de la realización de movimientos repetitivos.
Por ello, las cuatro comunidades autónomas, que suman 2.400 kilómetros de litoral --1.500 en Galicia-- han lanzado esta guía específica de vigilancia de la salud para cada tipo de actividad dentro del propio sector: pesca de bajura y artesanal, marisqueo a pié, gran altura y actividades auxiliares.
BAJURA Y PESCA ARTESANAL
Según ha explicado Mato, la primera fase se ha dedicado a la bajura y pesca artesanal por ser las áreas que emplean a un mayor número de personas y ser además el ámbito donde se estima que el sistema de prevención de la salud está menos desarrollado --en parte por tratarse en la mayoría de los casos de trabajadores autónomos--.
La guía ha sido realizada por un grupo multidisciplinar de técnicos de prevención y de médicos del trabajo de los institutos de seguridad y salud laboral de las cuatro comunidades. En total, se han centrado en 10 especialidades, como son los riesgos asociados concretos, su atención específica en materia de prevención, los peligros de cada puesto de trabajo y cada tarea que aborda el operario, siguiendo los principios de la Lei de Prevención de Riscos Laborais.
En España existen cerca de 40.000 trabajadores dados de alta en el régimen especial del mar, de los que más de 19.000 --más del 50 por ciento-- pertenecen a alguna de las cuatro comunidades que editan el documento. En Galicia hay 7.600 afiliados al régimen especial que trabajan en la pesca costera y de bajura.
En estas cuatro autonomías la flota total asciende a 5.968 buques, de los que 5.198 son gallegos --el 80 por ciento de ellos son pequeños, dedicados a la pesca de bajura y artesanal--, 339 asturianos, 168 cántabros y 263 del País Vasco.