SANTIAGO DE COMPOSTELA 9 Feb. (EUROPA PRESS) -
El Camino de Santiago Francés concentró en 2024 a 236.262 peregrinos, el 47,4% del total, y supuso un motor de empleo, actividad empresarial y servicios en 113 municipios, aunque también generó desajustes y presenta amenazas, como la saturación y la progresiva "banalización de la experiencia del peregrino" por el auge de la masificación.
Así lo refleja el 'Estudio sobre la sostenibilidad económica y social del Camino de Santiago Francés', elaborado por la Asociación de Municipios del Camino de Santiago para indagar en el impacto socioeconómico y efectos de esta ruta jacobea.
El informe de estado de este Camino concluye con un informe DAFO (Debilidades, Fortalezas, Amenazas y Oportunidades) de la ruta, entre las que se identifican como amenazas cuestiones como el riesgo de pérdida de identidad y banalización del Camino por el "auge de modelos turísticos masificados, superficiales y descontextualizados", y la "mercantilización de la ruta y desvinculación de su carácter cultural y espiritual", especialmente en aquellos con alta presión turística.
Además, alerta de la "desconexión de las nuevas generaciones", con la "pérdida del vínculo simbólico tanto entre peregrinos como en las comunidades locales", y de la "dilución de la identidad del Camino por parte de actores económicos ajenos al territorio o centrados exclusivamente en la rentabilidad".
También supone una amenaza la "saturación turística" y las "tensiones sociales" generadas por esta cuestión, especialmente en algunos tramos, y la "transformación de municipios en enclaves turísticos orientados al visitante y no a la comunidad, provocando tensiones sociales y pérdida de cohesión".
El informe apunta además a la "gentrificación vinculada al alquiler turístico, con encarecimiento del acceso a la vivienda para población residente" y al "deterioro de la experiencia peregrina" con "visitantes ocasionales o consumidores de ocio", así como al impacto del cambio climático en relación a "olas de calor durante los meses de verano" que generan "mayores riesgos para los peregrinos" o aumento de fenómenos meteorológicos extremos.
OPORTUNIDADES
Por otro lado, el estudio apunta las oportunidades que supone el Camino Francés para el desarrollo rural sostenible, la transición verde y la digitalización en entornos rurales.
Además, también tiene incidencia en la mejora del modelo turístico hacia el equilibrio, la diversificación y sostenibilidad. "La diversificación de los perfiles y motivaciones entre los peregrinos permite diseñar modelos que combinen peregrinación, cultura, naturaleza, espiritualidad y calidad de vida", destaca.
El Camiño Francés favorece la desestacionalización del flujo turístico mediante la promoción del componente cultural y espiritual del Camino" y la "desconcentración territorial del flujo turístico mediante la promoción de tramos menos saturados, como el aragonés o zonas rurales que puedan aliviar la presión sobre áreas con alta afluencia y generar nuevas oportunidades".
Existe, determinan, "margen para crear rutas complementarias con enfoque temático (arte, naturaleza, gastronomía, historia)", que enriquezcan la experiencia del peregrino y beneficien a los municipios intermedios.