Jornada organizada por la Fundació Gabriel Alomar sobre el autoritarismo. - PSIB
PALMA 5 Feb. (EUROPA PRESS) -
La secretaria general del PSIB, Francina Armengol, ha señalado que hace falta "más democracia y más socialismo" para luchar contra la "corriente de intolerancia y fascismo que vive el mundo", ya que ha afirmado que voluntad de la ultraderecha y el fascismo es "cambiar las reglas de juego para que manden los salvajes".
Estas son algunas de las reflexiones que ha lanzado en un debate 'La paz en la era de los autoritarismos', organizado por la Fundació Gabriel Alomar en Palma, en el que han participado el periodista Emilio Domènech, la jurista Margalida Capellà y el senador del PSOE Pere Joan Pons, según ha indicado el PSIB en una nota de prensa
De esta manera, la representante del PSIB ha advertido de la "batalla cultural" que estaría desplegando la ultraderecha para "eliminar la historia, borrar las idiosincrasias de la sociedad e intentar imponer su voluntad" con componentes "xenófobos, racistas y machistas".
Por eso, ha reivindicado la necesidad de abrir un debate en un mundo "complejo y difícil", donde hay una parte que quiere una sociedad "incapaz de pensar y dialogar" y que todo vaya "muy rápido", para "evitar tratar la necesidad de ir más allá".
"Es una guerra cultural muy fuerte a nivel internacional y la izquierda, los demócratas y los progresistas, tienen que parar lo que sucede", ha alegada.
Armengol ha apuntado que la sociedad cada vez es "más consciente de lo que pasa lejos", como en Estados Unidos, por lo que ha considerado que es "necesario reafirmar posiciones en una guerra cultural terrible y una situación absolutamente salvaje".
Por un lado, ha cuestionado la postura del PP y de su presidente, Alberto Núñez Feijóo, al defender "los intereses impulsados por el 'trumpismo'". Por el otro, ha expresado su "orgullo" de la posición internacional que defiende el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en cuanto al genocidio en Palestina, Ucrania, Sudán y la defensa del multilateralismo.
Desde el PSIB, han resaltado que el encuentro ha permitido "contraponer dos visiones del mundo". Una, desde "los derechos humanos y la necesidad de regularizar las personas" que viven y trabajan en esta comunidad desde hace tiempo, y otra que desde "el fascismo que apuesta por la represión y la persecución de personas enmarcadas en una alta vulnerabilidad social".
Por su parte, Domènech ha expresado que, después de un tiempo siguiendo la política en Estados Unidos, "la política de Trump se encuentra en un punto de inflexión", donde empieza a "perder credibilidad". En ese sentido, ha alegado que es "muy importante" una organización de la sociedad civil que "sea capaz de hacer frente a la política del republicano".
Capellà ha planteado cierta crisis del Derecho Internacional, con unas instituciones y unos principios que ya cuentan con más de 80 años de historia y que "quizás no han avanzado del mismo modo que lo ha hecho la sociedad".
La experta ha planteado que este es un contexto en el que uno de los principales valedores de la carta de Naciones Unidas, Estados Unidos, la "incumple de forma flagrante".
"A pesar de no ser una cosa nueva, la diferencia entre situaciones del pasado con el actual es que un estado fundador del sistema de Naciones Unidas está cuestionando existencia del Derecho Internacional e incumple el sistema sin justificarse por nada", ha mantenido.
Pere Joan Pons ha expresado que ante el debate de un mundo que "no quiere reglas", la ciudadanía mundial, de Europa, de Baleares tendrá que decidir "si está dispuesto a ir hacia este mundo sin reglas".
Asimismo, ha considerado que Europa se encuentra en "un punto de inflexión" y el caso de Groenlandia "lo ha hecho patente", ya que ante "una respuesta verdaderamente unificada", Trump "ha reculado".