Miembros de la Assemblea de Docents, en la asamblea celebrada este jueves. - ASSEMBLEA DE DOCENTS
PALMA 3 Sep. (EUROPA PRESS) -
La Assemblea de Docents ha anunciado que durante el nuevo curso escolar que arrancará la semana que viene prevé intensificar las movilizaciones con el objetivo de "transformar el malestar creciente de los centros en organización colectiva".
Es una de las cuestiones que se han abordado en la asamblea celebrada la tarde de este jueves, en la que ha participado la activista conocida como Madò Farta.
La Assemblea de Docents, en un comunicado, ha considerado que el "malestar creciente existente en los centros educativos" es consecuencia de "años de infrafinanciación, recortes y políticas que han debilitado progresivamente el sistema público".
Todo ello ha derivado en "aulas masificadas, falta de personal, sobrecarga burocrática, sustituciones tardías, inestabilidad en las plantillas, pérdida de poder adquisitivo y deficiencias en las infraestructuras", cuestiones que "forman parte de la realidad cotidiana de muchos centros".
Los docentes han advertido que esta situación se ha agravado con políticas que "favorecen la segregación y la mercantilización de la educación" como la zona única, el plan piloto de libre elección de lengua y los refuerzos de la privada y la concertada "en detrimento" de la pública.
Han exigido un "cambio de rumbo" que sitúe a la educación "en el centro de las políticas públicas" y que incluya medidas como la reducción de ratos, la estabilización de las plantillas, la mejora de las condiciones laborales y salariales y el cumplimiento del decreto de mínimos y los proyectos lingüísticos de los centros".
También han reclamado más recursos humanos para garantizar una educación inclusiva, con más profesionales de orientación o de educación social; centros públicos "dignos y sin barracones"; medidas para afrontar el elevado coste de la vida y de la vivienda; más inversión en la educación pública, y la "reversión de las políticas que favorecen la privatización y la segregación".
La Assemblea ha puesto el foco en las "políticas negacionistas y obsesivas del Govern que pretenden cuestionar el catalán como lengua propia y atacar su papel central en el sistema educativo" y en la "precarización de las condiciones de vida y de trabajo" de un profesorado como consecuencia de "un modelo basado en la dependencia extrema del turismo" que ha derivado en "un encarecimiento de la vivienda y una precarización laboral que hacen cada vez más difícil vivir y trabajar dignamente".
Con todo ello sobre la mesa, los docentes han anunciado que durante este curso prevén intensificar las movilizaciones, aunque todavía no han detallado cuándo serán ni en qué formato.
Como primera acción, han propuesto que los docentes vayan a trabajar el próximo jueves, primer día de curso, vestidos con camisetas amarillas en señal de apoyo a las reivindicaciones de las educadoras de las 'escoletes'.
La intención, han apuntado, es "transformar el malestar existente en los centros en organización colectiva" e "implicar al conjunto de la comunidad educativa". "Las reivindicaciones de la comunidad educativa no son privilegios, sino las condiciones mínimas necesarias para garantizar el derecho a una educación pública de calidad y en catalán", han concluido.