PALMA, 18 Feb. (EUROPA PRESS) -
El Ayuntamiento de Palma ha dado luz verde al plan de gestión sostenible del agua, con el que se establece a corto y largo plazo un conjunto de inversiones y medidas como la reducción de las fugas o la separación de redes, con el que se busca un uso "eficiente, sostenible y equilibrado" de los recursos hídricos del municipio.
Este es uno de los acuerdos adoptados este miércoles en la Junta de Gobierno y que ha explicado el portavoz adjunto del Ayuntamiento de Palma y regidor de Medio Natural, Entornos Saludables, Mercados e Innovación, Llorenç Bauzà, en la posterior rueda de prensa.
"Se trata de una hoja de ruta clara, basada en la sostenibilidad, la eficiencia y la mejora en infraestructuras estratégicas, para garantizar el abastecimiento de agua a largo plazo", ha destacado.
Otro de los elementos que contempla el proyecto es que se introducen una serie de inversiones, por parte de Emaya, para incrementar la disponibilidad de agua y reducir el consumo con la erradicación de pérdidas y mejoras para el fomento del ahorro.
Este plan de gestión del agua se articula en tres bloques, con un diagnóstico que incluye el análisis del contexto urbanístico y poblacional, la evaluación de los recursos, la demanda actual y futura y los efectos climatológicos.
El segundo recoge un programa de medidas, que contempla la mejora de la red de suministro y la reducción de fugas, la separación de redes pluviales y residuales, el impulso del uso de agua regenerada, la implantación de sistemas urbanos de drenaje sostenible, medidas de eficiencia en el consumo, así como un plan de emergencia ante situaciones de sequía.
El tercer bloque implicará un sistema de seguimiento, que incorpora indicadores de control, un informe anual, la creación de una Comisión Municipal del Agua y la actualización periódica del plan. "El objetivo es que se trate de un documento vivo que se pueda mejorar año tras año con información actualizada", ha explicado el portavoz.
Bauzà ha detallado algunas de las actuaciones más destacadas, entre las que figura la futura planta desaladora de Palma, que permitirá aportar hasta 36 hectómetros cúbicos anuales y reforzar la garantía de abastecimiento; el Plan Municipal de Investigación de Aguas Subterráneas de Palma (PIAP), que permitirá una mejor gestión de los acuíferos; la renovación de las conducciones de la red de transporte para reducir pérdidas y las mejoras en el tratamiento y almacenamiento del agua.
En esta línea, el regidor ha recordado la construcción de la EDAR II, que aumentará la capacidad de depuración en el municipio hasta los 90.000 metros cúbicos diarios.
El documento responde a la obligación legal derivada del Plan Hidrológico de Baleares, aprobado mediante el Real Decreto 49/2023, que establece que todos los ayuntamientos deben redactar su propio plan municipal de gestión sostenible del agua.