El conseller de Empresa, Autónomos y Energía, Alejandro Sáenz de San Pedro. - CAIB
PALMA 4 Feb. (EUROPA PRESS) -
Baleares ha cerrado el 2025 con un nuevo máximo histórico de personas trabajadoras autónomas, con un total de 101.608 profesionales inscritos en el régimen especial de trabajadores autónomos (RETA).
Esta cifra supone un incremento del 2,1% con respecto a diciembre de 2024, con 2.126 nuevos autónomos, y confirma la buena evolución del trabajo por cuenta propia en el archipiélago.
El conseller de Empresa, Autónomos y Energía, Alejandro Sáenz de San Pedro, ha subrayado este miércoles que estos datos son el reflejo de "un Govern que pone a los autónomos en el centro de sus políticas económicas" y ha remarcado que los autónomos son la base del tejido productivo y de la creación de puestos de trabajo en el archipiélago".
Desde una perspectiva territorial, Mallorca concentra el 78,84% de los autónomos, con 76.001 profesionales, seguida de Menorca (14.102), Ibiza (7.612) y Formentera (928), una distribución que evidencia la presencia del colectivo en todo el territorio y su papel clave en el desarrollo económico local.
Con respecto al perfil de los autónomos, el 64% son hombres y el 36% mujeres, con una mayor concentración en las franjas de edad comprendidas entre los 45 y los 55 años y los mayores de 55 años.
Los sectores con más peso son la construcción, el comercio, la hostelería y los servicios técnicos, que continúan siendo fundamentales para la actividad económica de las Islas.
En relación con la estructura del colectivo, los datos muestran que el modelo mayoritario es el del autónomo sin trabajadores, puesto que el 86% de los autónomos no tienen ninguna persona contratada.
En cambio, el 7% cuenta con un trabajador, el 3% con dos trabajadores, el 2% con tres trabajadores y otro 3% tiene cuatro o más trabajadores. Estas cifras evidencian el peso del pequeño emprendedor y del negocio individual dentro del tejido productivo de Baleares, según han indicado.
Según han recordado, el Govern ha impulsado varias convocatorias de ayudas dirigidas a los autónomos consolidados, con el objetivo de garantizar la continuidad de los negocios, reforzar la competitividad y favorecer la modernización.
A estas medidas se añade la cuota cero, una iniciativa clave para facilitar el inicio de la actividad emprendedora y reducir las cargas económicas durante los primeros años.