Actualizado 17/02/2011 20:12 CET

CCOO pedirá a los trabajadores de Nueva Rumasa que se inscriban como acreedores porque también se les adeuda dinero

PALMA DE MALLORCA, 17 Feb. (EUROPA PRESS) -

CCOO ha informado de que va a pedir a los trabajadores de Clesa, empresa láctea propiedad de Nueva Rumasa, que soliciten al Juzgado de lo Mercantil número 6 que les inscriba como acreedores de esta empresa, puesto que ésta les adeuda nóminas, según han informado a Europa Press fuentes sindicales.

El sindicato ha tomado esta determinación después de conocer que Clesa ha solicitado en los juzgados de lo Mercantil de Madrid acogerse al procedimiento de negociación de deuda de la Ley Concursal, que concede un plazo de tres meses ampliables a cuatro para alcanzar un acuerdo con los acreedores que le permita evitar declararse insolvente.

La firma láctea ha presentado este mismo jueves una comunicación en el registro de los juzgados para acogerse al artículo 5.3 de la Ley Concursal. El expediente será derivado previsiblemente al Juzgado de lo Mercantil número 6.

Para CCOO, esta solicitud es "una maniobra" de los propietarios de la empresa para "evitar" las solicitudes de embargo. El sindicato ha explicado que la solicitud del 'preconcurso' es una procedimiento "legal y disponible" en la Ley Concursal al que la empresa recurre para tratar de llegar a un acuerdo con sus acreedores para negociar una solución a su deuda.

Es por ello, que el sindicato va a pedir a los trabajadores de Clesa, en primera instancia, que se inscriban como acreedores, para después hacer extensible esta petición al resto de empleados de las diferentes empresas del grupo Nueva Rumasa, puesto que consideran que hay "una corresponsabilidad subsidiaria".

Desde el sindicato han señalado que la solicitud de 'preconcurso' de Nueva Rumasa les da la razón a los trabajadores que llevan meses advirtiendo de que la situación de la compañía no es un problema "coyuntural", sino "estructural".

La solicitud de Nueva Rumasa se produce un día después de que la Tesorería General de la Seguridad Social advirtiera de que ya ha dado muchas oportunidades a Nueva Rumasa para regularizar su situación y confirmara que ya se han ordenado embargos preventivos de bienes propiedad de sociedades de la familia Ruiz Mateos.

Nueva Rumasa se encuentra ya en proceso de renegociación de un crédito hipotecario con Royal Bank of Scotland, después de que esta entidad presentara una demanda ejecutiva, por importe de 36 millones de euros, que incluía la solicitud de embargo preventivo de determinados bienes de Clesa.

El Juzgado de Primera Instancia número 67 de Madrid, tras la demanda de RBS, emitió en septiembre pasado un auto que recoge los bienes embargables de Clesa. Entre ellos, figuran una quincena de fincas gravadas con anotaciones de embargos preventivos a favor de la Seguridad Social, ubicadas en Lerma, Caldas de Reis, Utrera, Terrasa y Ciudad Real.

A este procedimiento se suma otro embargo preventivo ordenado por el Juzgado de Primera Instancia número 57 de Madrid sobre siete fincas de sociedades de la familia Ruiz-Mateos, tras una demanda presentada por la familia Radó por impagos en una operación de compraventa de hoteles.

Clesa figura como una de las sociedades que presta aval solidario en las emisiones de pagarés ofrecidas por Nueva Rumasa.

MEDIDAS JURÍDICAS DE LOS PROVEEDORES.

Por su parte, proveedores de Clesa han empezado también a adoptar medidas jurídicas ante el impago de materia prima que sirven a la empresa propiedad de la familia Ruiz-Mateos, que adeuda a los ganaderos un total de cuatro meses, según explicaron a Europa Press en fuentes del sector, que agregaron que los ganaderos han dejado de servir leche a Clesa desde el pasado 1 de enero ante la incapacidad de la compañía de hacer frente a los pagarés.

"Están haciendo dinero con el dinero que les deben a los proveedores", resaltaron las mismas fuentes, al tiempo que señalaron que si los ganaderos dejan de suministrar leche a la fábrica, empezará a llegar menos producto a los lineales y con menos regularidad.

Los trabajadores de Clesa han denunciado en varias ocasiones la "grave situación" de la firma, con retrasos "continuos" en el pago de las nóminas de los trabajadores y "reiteradas faltas de materia prima para poder fabricar".

Nueva Rumasa planteó un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) temporal en su planta de Madrid, con una duración máxima de 18 meses y sin incluir despidos, aunque la negociación con los sindicatos se encuentra en suspenso.