Celebran a puerta cerrada el juicio contra un hombre por convertir en esclava sexual a una niña traída de Nigeria. - EUROPA PRESS
PALMA 26 Mar. (EUROPA PRESS) -
El juicio contra un hombre acusado de traer engañada a una niña de Nigeria a Mallorca para convertirla en esclava sexual y violarla a diario ha comenzado este jueves, aunque lo ha hecho a puerta cerrada en la Audiencia Provincial.
Antes de la vista, el Ministerio Fiscal ha solicitado la celebración a puerta cerrada como medida de protección hacia la víctima y la Sala finalmente lo ha aceptado. Está previsto que el juicio se celebre en la Sección Primera entre este jueves y este viernes.
Fiscalía pide que se le imponga al procesado una pena de 40 años de cárcel por trata de seres humanos, agresión sexual a menor de 16 años, elaboración de pornografía infantil y contra la intimidad.
Según recoge la Fiscalía en su escrito de acusación, tras varios viajes a Nigeria entre 2016 y 2019 en los que ya abusó sexualmente de la niña, consiguió bajo engaño y prometiéndole que así saldría de la pobreza, casándose con su madre, que la menor se trasladara con él a su residencia de Mallorca a finales de 2019.
Hasta aquel momento, además, el acusado pedía a la niña, que contaba entre ocho y 11 años, que le enviara material de carácter sexual a través del teléfono móvil. La víctima, según el Ministerio Público, llegó a normalizar los abusos y los llegó a considerar un medio para salir de la pobreza.
El acusado llegó a hacer firmar a la niña un documento en inglés en el que la víctima se comprometía a mantener relaciones sexuales. Cuando finalmente logró casarse con la madre, la menor se alojó en un pueblo de Mallorca con el procesado, que aparentaba las labores de padre, aunque convirtió a la niña en su esclava sexual y la violaba continuamente. La madre vivía en Palma, según le hizo creer el hombre, para tener mejor acceso al mercado laboral.
Ya en una localidad de Mallorca, entre 2019 y 2024, cuando finalmente la niña contó los hechos a la madre, el procesado violaba a la niña diariamente. Además, le obligaba a elaborar vídeos e imágenes de carácter sexual. Llegó incluso a conseguir material pornográficos de otras niñas.