PALMA, 27 (EUROPA PRESS)
El Govern y el Ayuntamiento de Palma han alcanzado un acuerdo estratégico con las principales compañías de cruceros que operan en Palma por el cual el promedio de cruceristas que pueden llegar a diario en el cómputo semanal pasará de 8.500 a 7.500.
Esta reducción, formalizada a través de un nuevo memorándum de entendimiento (MOU), solo afectará a los meses de temporada alta, de junio a septiembre, de los años 2027, 2028 y 2029.
En resumen, el nuevo límite supone que podrían llegar a Palma un máximo de 52.500 turistas a la semana en cruceros que superen el medio millar de plazas.
El acuerdo, que estará vigente entre 2027 y 2031, ha sido firmado la mañana de este viernes por la presidenta del Govern, Marga Prohens, el alcalde de Palma, Jaime Martínez, y los representantes de una veintena de navieras.
El nuevo pacto mantiene el acuerdo firmado por el Ejecutivo de Francina Armengol en 2022, que fijaba un máximo de tres cruceros en el puerto de Palma al día, de los que uno podrá ser de capacidad superior a 5.000 pasajeros. En este cómputo no entran las embarcaciones de menos de 500 plazas.
Con el objetivo de "avanzar hacia la desestacionalización", además, se ha fijado un nuevo criterio para la temporada alta, de junio a septiembre, de los años 2027, 2028 y 2029. Así, durante estos meses el promedio diario en cómputo semanal pasará de 8.500 a 7.500 camas bajas diarias.
La decisión de reducir en 1.000 plazas el cupo máximo, ha argumentado el conseller de Turismo, Cultura y Deportes, Jaume Bauzà, ha partido de la voluntad de las partes e "disminuir la presión" en los meses de verano.
"Lo planteamos, hubo dificultades, pero entre todos hemos visto que lo mejor era disminuir en verano y mantener la cifra de 8.500 en temporada media y baja", ha señalado.
El conseller ha asegurado que la reducción tendrá un "impacto real", habida cuenta de que el cupo máximo fijado hasta el momento se agotaba de forma recurrente y obligaba a las navieras a tener que reprogramar sus escalas.
El hecho de que esta reducción de los cupos semanales en temporada alta se haya fijado solo hasta 2029 y no hasta 2031, cuando expirará el acuerdo, Bauzà ha dicho que es "margen suficiente" para estudiar si es conveniente recuperar el límite anterior.
El conseller ha dado por hecho que esta reducción "no contentará a todo el mundo", ni a aquellos sectores que desearían que no se regulara la afluencia de cruceros ni a aquellos que abogan por eliminar este tipo de turismo.
"Lo que pasa es que tenemos la obligación de hacer caso al diagnóstico surgido del Pacto por la Sostenibilidad, que teníamos que mejorar los flujos de cruceros. Tenemos que trabajar desde la rigurosidad y el conocimiento", ha defendido.
ESTUDIO SOBRE EL IMPACTO Y MEDIDAS AMBIENTALES
En materia de desestacionalización y gestión de flujos, el texto contempla, entre otras medidas, la creación de una comisión de gobernanza conjunta que se reunirá al menos dos veces al año.
Estará compuesta por representantes de las partes firmantes, así como del ecosistema local de cruceros, incluyendo, cuando corresponda, organismos de gestión de destinos y otros actores públicos o privados relevantes
Otras medidas irán dirigidas al fomento de la redistribución geográfica de los turistas de crucero en Mallorca y, para ello, las entidades se han comprometido a encargar un estudio independiente sobre su comportamiento geoespacial y a trabajar en la identificación y promoción de destinos alternativos.
El nuevo acuerdo también contempla la implementación de buenas prácticas medioambientales como que, en el caso de declararse formalmente el estado de emergencia por sequía en Palma, las compañías no realizarán abastecimiento de agua dulce en el puerto.
Además, se priorizará el atraque de buques de cero emisiones o propulsados por combustibles de transición --GNL, metanol o hidrógeno--, así como aquellos con capacidad de conexión eléctrica a tierra.
El director general de la Asociación Internacional de Líneas de Crucero (CLIA), Alfredo Serrano, ha explicado que en la actualidad cerca del 30% de los cruceristas que llegan a Palma lo hacen a bordo de embarcaciones propulsadas por gas natural licuado, la alternativa menos contaminante. El resto de cruceros, ha asegurado, han implementado otras medidas para mitigar sus emisiones.
Las navieras también se han comprometido a seguir monitorizando la generación de residuos y trabajando para su reducción y a mantener las rutas de navegación fijadas por las autoridades competentes con el objeto de proteger las praderas de posidonia.
Con el fin de promover la transparencia, se publicarán informes mensuales detallando las escalas realizadas y un balance anual de los avances logrados bajo este nuevo marco de colaboración.
HACIA LA CONTENCIÓN TURÍSTICA
Prohens, en su intervención, ha destacado que este nuevo memorándum de entendimiento es fruto de la "apuesta decidida por un modelo de turismo responsable y de calidad que atiende a la realidad de nuestro territorio".
"Nuestro objetivo es claro: lograr una contención que aplane los picos de actividad de temporada alta y desplazarlos hacia la temporada media y baja para garantizar la mejor convivencia posible entre ciudadanos y turistas", ha afirmado.
Martínez, por su parte, ha celebrado que el Ayuntamiento de Palma se sume a la firma de este acuerdo con las navieras para lograr "una mejor gobernanza hacia un modelo turístico responsable, equilibrado y sostenible".
"Supone una oportunidad para trabajar todos, de forma coordinada, en la misma dirección y con una evaluación constante de los datos que nos permita modular la actividad y alinearla con los intereses de la ciudad", ha sostenido.
Serrano, por su parte, ha reivindicado el "compromiso" de las compañías firmantes con adaptar su actividad económica a la realidad de Palma, demostrado por el "pleno cumplimiento" del anterior memorándum.
"El puerto de Palma ha dejado atrás los picos de coincidencias de cruceros que podrían generar alguna presión en el centro histórico. En 2019 se llegaban a juntar cuatro o más cruceros de más de 500 plazas, algo que no ha vuelto a ocurrir", ha asegurado.
Mientras en los últimos años las navieras "han ordenado su actividad con responsabilidad mediante cambios de rutas y ajustes significativos", ha reprochado, el resto del sector turístico mallorquín ha seguido "batiendo récord históricos".
Según datos de Puertos del Estado, el conjunto de los puertos de Baleares cerraron 2025 con 2,5 millones de pasajeros a bordo de 791 cruceros, lo que supone un incremento interanual del 2,9%.