Las emisiones de CO2 de una explotación ganadera intensiva son hasta cuatro veces más altas que las de una extensiva

El Govern destaca que el modelo extensivo, muy presente en las Islas, presenta una presión climática significativamente menor

Archivo - Ovejas en el campo
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Europa Press Islas Baleares
Publicado: jueves, 27 noviembre 2025 14:51

PALMA, 27 Nov. (EUROPA PRESS) -

Las emisiones de CO2 que genera una explotación ganadera intensiva de Baleares pueden ser hasta cuatro veces más altas que las que genera una explotación extensiva.

Así lo revela el informe final del Proyecto de Huella de Carbono en Explotaciones Ganaderas presentado este jueves por la Conselleria de Agricultura, Pesca y Medio Natural en la Universitat de les Illes Balears (UIB).

El estudio, según ha detallado la Conselleria, ha sido elaborado con la asistencia técnica de la Fundació Universitat-Empresa de les Illes Balears (Fueib) y analiza el comportamiento climático real de explotaciones de bovino, ovino y porcino durante la temporada 2023-2024.

Durante la presentación, el director general de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Fernando Fernández, ha destacado que por primera vez se dispone de una radiografía precisa de cómo y dónde se generan las emisiones en las explotaciones ganaderas de las Islas.

"Esto nos permite dejar atrás estimaciones genéricas y empezar a trabajar con datos sólidos que orientarán la toma de decisiones de los próximos años", ha explicado.

El informe revela diferencias muy significativas según el modelo productivo. Así, las explotaciones extensivas, especialmente las dedicadas al ovino, presentan las emisiones más moderadas por superficie.

El caso más destacado es el de una explotación ovina que registra solo 0,30 toneladas de CO2 equivalente por hectárea. En cambio, en el extremo opuesto, una explotación de vacuno de leche de carácter intensivo alcanza 4,06 toneladas de CO2 equivalente por hectárea, más de cuatro veces más.

Esta diferencia responde, en gran medida, al grado de intensificación y a la densidad ganadera: en sistemas intensivos se alcanzan índices de ocupación cercanos a 0,88 unidades de ganado mayor por hectárea (UGM/ha), mientras que en explotaciones extensivas este valor desciende a 0,18 UGM/ha o incluso 0,09 UGM/ha.

Cabe señalar que la unidad de ganado mayor (UGM) es un indicador que permite comparar distintas especies en función de su peso y necesidades equivalentes.

El análisis también confirma que la fermentación entérica, el proceso digestivo propio del ganado, es la principal fuente de emisiones en todas las explotaciones, aunque su peso varía según la especie.

En concreto, en una explotación de ovino extensivo llega a representar el 83 por ciento del total de emisiones, mientras que en explotaciones de bovino de leche oscila entre el 70 y el 73 por ciento. Incluso en sistemas mixtos de ovino y porcino, donde las fuentes son más diversas, la fermentación entérica supone entre el 60 y el 66 por ciento del total.

Otras categorías, como los vehículos y maquinaria agrícola alcanzan valores relevantes en explotaciones con mayor actividad, llegando al 25 por ciento de las emisiones en una explotación mixta, mientras que la gestión de cultivos se mueve entre el 5 y el 11 por ciento, en función del uso de fertilizantes y del volumen de estiércol generado.

Las explotaciones extensivas características del paisaje balear también destacan cuando se analizan las emisiones por unidad de ganado.

Según el informe, una explotación ovina presenta 1,66 toneladas de CO2 equivalente por UGM, un valor un 14 por ciento inferior a la media de las explotaciones de ovino analizadas.

En cambio, las explotaciones de bovino se sitúan en valores cercanos a las 4,6 toneladas de CO2 equivalente por UGM, lo que refleja el mayor impacto climático de esta especie, independientemente del grado de intensificación.

Para el director general, el estudio demuestra que los modelos extensivos, muy presentes en las Islas, "no solo conservan el territorio, sino que presentan una presión climática significativamente menor que las explotaciones intensivas". "Esto reafirma el valor ambiental y social de nuestro modelo tradicional de producción", ha añadido.

INSTALACIONES FOTOVOLTAICAS

Otro de los elementos del informe es la incorporación del cálculo de emisiones evitadas gracias a instalaciones fotovoltaicas de autoconsumo.

Las dos explotaciones que ya cuentan con sistemas renovables redujeron sus emisiones de manera directa durante la temporada analizada: una explotación bovina evitó 1,89 toneladas de CO2 equivalente, mientras que una explotación mixta de ovino y porcino redujo 1,86 toneladas.

Según han explicado, la disminución procede tanto del menor uso de grupos electrógenos como de la reducción de electricidad importada. "El ahorro ambiental derivado de la energía renovable es claro y medible; por eso, reforzaremos las líneas de apoyo a la implantación de autoconsumo y a la eficiencia energética", ha afirmado el director general.

A partir de los datos obtenidos, la Conselleria elaborará una hoja de ruta para 2025 orientada a reforzar la implantación de energías renovables en las explotaciones, impulsar la modernización de la maquinaria y las flotas para reducir consumos de combustible, mejorar la gestión de estiércoles y optimizar la fertilización en función de las necesidades de cada explotación.

Además, se orientará parte de las ayudas hacia los modelos extensivos, que presentan una huella climática significativamente menor, y se acompañará al sector en el proceso de inscripción y seguimiento de la huella de carbono en los registros oficiales.

Durante la clausura de la jornada, Fernández ha subrayado que "ahora empieza la fase verdaderamente decisiva", en referencia a "convertir este conocimiento en transformaciones concretas que reduzcan las emisiones y que, al mismo tiempo, consoliden la sostenibilidad económica del sector ganadero balear".

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