Agentes de la Policía Nacional y de la Policía Local de Sant Llorenç des Cardassar. - POLICÍA NACIONAL
PALMA 25 Jul. (EUROPA PRESS) -
Las autoridades han ordenado el cierre temporal de un restaurante de la localidad mallorquina de Cala Millor (Sant Llorenç des Cardassar) en el que una quincena trabajadores eran explotados y se servía comida insalubre.
La decisión se ha adoptado después de una intervención conjunta entre la Policía Nacional, la Policía Local de Sant Llorenç, la Inspección de Trabajo y las consellerias de Salud y Vivienda del Govern.
Los agentes municipales fueron los primeros en recabar información acerca de un posible caso de explotación laboral de ciudadanos extranjeros en el establecimiento. Los indicios apuntaban incluso a que las víctimas podrían estar residiendo en unas habitaciones del mismo restaurante en el que trabajaban.
Es por ello que pusieron los hechos en conocimiento de les especialistas en extranjería de la Policía Nacional, que abrieron una investigación para corroborar las sospechas, ha informado la Jefatura Superior de Policía de Baleares.
Fue sobre las 13.00 horas del pasado jueves cuando las autoridades, en un dispositivo conjunto, inspeccionaron el local para tratar de detectar infracciones en materia de extranjería, trabajo, sanidad, vivienda y ordenanzas municipales.
Comprobaron que de los 15 trabajadores que había en el lugar, tres se encontraban en situación administrativa irregular, lo que les inhabilitaba para tener un empleo. Los otros 12, al parecer, estarían dados de alta a media jornada cuando en realidad trabajaban unas 13 horas diarias y los siete días de la semana.
Por estas posibles infracciones los inspectores de Trabajo y Seguridad Social levantaron las correspondientes actas administrativas, que podrían derivar en sanciones.
La Policía Nacional, en paralelo, ha abierto expedientes de expulsión a los tres trabajadores irregulares y sigue investigando por si los hechos podrían ser constitutivos de un delito contra los derechos de los trabajadores.
CIERRE PROVISIONAL DEL RESTAURANTE
Por otro lado, los inspectores de sanidad detectaron gran cantidad de deficiencias en lo que respecta a las medidas de refrigeración, manipulación y cocinado de alimentos.
No se respetaba la cadena de frío y separación de la comida, que se cocinaba sin las más elementales medidas de higiene por parte de los trabajadores.
Es por todo ello que las autoridades ordenaron el cierre al público del establecimiento. La empresa propietaria cuenta con un plazo de diez días para resolver las deficiencias si quiere volver a abrir, aunque ello no le exime del pago de posibles sanciones económicas.
NUEVE HABITACIONES INHABITABLES
Los inspectores de la Conselleria de Vivienda, Territorio y Movilidad del Govern, por su parte, confirmaron la existencia de nueve habitaciones que no cumplían con las condiciones mínimas para residir en ellas.
Los trabajadores compartían los habitáculos, pegados tanto a la cocina como a los almacenes. No contaban con baño propio, no había aireación, estaban muy sucias y desprendían un desagradable olor a comida.
La Policía Local de Sant Llorenç levantó varias actas por deficiencias en los permisos y licencias.
Las autoridades han advertido que seguirán realizando una campaña de inspecciones en restaurantes y locales durante las próximas semanas para detectar posibles incumplimientos de la ley por parte de otras empresas.
En muchas ocasiones, han señalado, los empleadores se aprovechan de la situación de vulnerabilidad de los trabajadores para explotarles, especialmente durante la temporada alta turística.