Archivo - Varias personas durante una manifestación por la vivienda. - Germán Lama - Europa Press - Archivo
PALMA, 9 Feb. (EUROPA PRESS) -
La emancipación ha pasado de ser una etapa vital para construir un proyecto personal a convertirse en un privilegio reservado para una minoría.
Así lo concluye el estudio 'Más jóvenes en riesgo de pobreza que jóvenes emancipados. Análisis del informe del primer semestre de 2024 del Observatorio de la Emancipación de Baleares', publicado en el Anuario de la Juventud, que ha sido presentado este lunes.
El informe, que firma la Comisión Permanente del Consejo de la Juventud de Baleares, alerta de que la realidad que dibujan los datos sobre la juventud en las Islas es "insostenible y alarmante".
Las personas jóvenes, señala el texto, están atrapadas en un sistema que perpetúa la precariedad y que obliga a aplazar indefinidamente el derecho en una vida autónoma.
Las condiciones actuales, sigue el informe, vulneran derechos fundamentales y dificultan que los jóvenes puedan construir un proyecto de vida propio.
"La emancipación ha dejado de ser una etapa natural del ciclo vital y se ha convertido en un privilegio reservado a una minoría, mientras que la mayoría sufrimos las consecuencias combinadas de salarios bajos, precios de vivienda desorbitados, trabajos inestables y políticas públicas insuficientes o poco efectivas", señalan en la conclusión.
El estudio rechaza que los jóvenes tengan que estar condenados a "vivir en la sala de espera de la vida adulta" y reclaman políticas eficaces. "Es imprescindible que las instituciones asuman la responsabilidad y adopten medidas mucho más valientes y radicales que tengan un impacto real y efectivo a corto plazo. No basta con pequeñas correcciones o ajustes superficiales: hace falta un cambio profundo que garantice derechos reales a la población juvenil y frene la expulsión de toda una generación de su propio territorio", han apuntado.
El informe presenta algunos datos de emancipación correspondientes al primer semestre de 2024. A grandes rasgos, apunta a que un 15,3% de la población de entre 16 y 29 años está emancipada, un punto menos que el año anterior.
Este descenso confirma y consolida una tendencia regresiva que evidencia las dificultades crecientes de los jóvenes para acceder a una vida propia e independiente. Sólo un tercio de las personas de entre 25 y 29 años (33,2%) vive fuera del hogar familiar.
En relación a la posibilidad de adquirir una vivienda, el estudio subraya que una persona joven necesita 22,1 veces su salario anual, mientras que los alquileres requieren el 59% de los ingresos de un hogar joven y hasta el 135,9% del salario de una persona. Siguiendo los datos del primer semestre de 2024, la mitad de la juventud no tenía ingresos regulares y el 15,7% estaba en riesgo de pobreza o exclusión social.
En este contexto, según apunta el Anuario en otro de sus capítulos, el año 2025 un total de 13.330 jóvenes baleares de entre 15 y 34 años residen en el extranjero, cifra que supone un incremento del 8% respecto al año anterior, manteniéndose la tendencia al alza a lo largo de los años. En diez años esta cifra ha aumentado más de un 100%.
La población de las Baleares residente en el extranjero es de 48.085 personas, de las cuales los y las jóvenes representan el 27,72%.
IMPULSADO POR LA UIB
El Anuario está impulsado por el Instituto Balear de la Juventud, con la colaboración de los consells insulares, coordinado por la Universitat de les Illes Balears (UIB) y con el apoyo de la Fundación Guillem Cifre de Colonya.
La edición de este año, la octava, incluye 19 artículos sobre diferentes aspectos de la realidad de la juventud de las Islas con el foco esta vez en los condicionantes y los retos de la emancipación de las personas jóvenes.