PALMA 24 Oct. (EUROPA PRESS) -
El juicio con jurado popular contra la madre y el tío de un bebé que murió tras ser arrojado nada más nacer a un contenedor en Porto Cristo (Mallorca) en noviembre de 2023 comenzará este lunes tras haberse constituido el jurado.
Estaba previsto que la vista pública comenzara este viernes con la lectura de los escritos de las partes, la explicación a los miembros del jurado y el interrogatorio a los acusados.
Sin embargo, éstos han pedido declarar en último lugar, por lo que el jurado escuchará primero las declaraciones de los testigos.
En este sentido, según el calendario previsto, el lunes se leerán los escritos de las partes por parte del letrado de la Administración de Justicia y se llevarán a cabo, hasta el jueves, los interrogatorios a testigos y peritos y la práctica del resto de la prueba.
Está previsto que el viernes se practique la prueba documental, declaren los acusados y las partes expongan sus informes y conclusiones. La vista concluirá con el derecho a la última palabra de los procesados.
La Fiscalía les acusa de asesinato y pide que sean condenados a prisión permanente revisable. El Ministerio Público acusa a una tercera persona, presente en los hechos, de omisión del deber de socorro y le reclama una multa de 5.400 euros.
Los hechos juzgados tuvieron lugar el 3 de noviembre de 2023 cuando, según el escrito de acusación, la mujer, embarazada de 26 o 27 semanas, se puso de parto en el interior de un vehículo en el que viajaban su hermana y su cuñado.
Después de dar a la luz, y a pesar de encontrarse en las inmediaciones de un centro hospitalario, la madre de la bebé entregó el cuerpo del neonato al hombre para que lo arrojara a un contenedor próximo y huir del lugar.
El Ministerio Público considera que tanto la madre como el tío ejecutaron aquel acto siendo plenamente conscientes de que el bebé estaba con vida y "con la intención de acabar con la misma o al menos aceptando la posibilidad de que el resultado mortal podía producirse sin la necesaria asistencia médica".
Sigue la fiscal señalando que como consecuencia de aquel gesto, la recién nacida, insistiendo en que se encontraba viva en el momento del nacimiento, sufrió parada cardiorrespiratoria multifactorial, por falta de medidas asistenciales durante el parto, así como traumatismo craneal perimortal moderado provocado bien por la caída al suelo tras salir del cuerpo de su madre o por el traumatismo sufrido al caer al contenedor, lo que le provocó la muerte.
Respecto a la tercera persona, cree el Ministerio Público que "no hizo nada ni avisó a persona alguna ni solicitó asistencia médica".