PALMA 18 Mar. (EUROPA PRESS) -
La madre de la bebé arrojada a un contenedor en Porto Cristo en noviembre de 2023 dijo días después a una amiga por teléfono que lo "tenía que haber echado al campo" en el momento de nacer.
En la sesión de este miércoles del juicio con jurado en la Audiencia Provincial se han reproducido varias llamadas telefónicas que fueron intervenidas a la madre días después de los hechos.
"Lo tenía que haber tenido aquí y haberlo echado al campo", le dice a la otra persona, que le insiste en que no acuda a la comisaría hasta que no le hagan la autopsia a la bebé.
"Lo hicimos mal", insiste la acusada a la otra persona que le señala, sin embargo, que la bebé no tenía posibilidades de sobrevivir y que se refiere al aviso de una vecina al 112 que sospechó del tío de la bebé al verlo merodear por los contenedores.
En otro momento de la conversación, la mujer cuenta que su abogado le había explicado que si la autopsia revelaba que la bebé estaba viva en el momento de ser arrojada al contenedor podía ser condenada a 15 años de cárcel por asesinato. "El bebé estaba vivo", le responde la interlocutora.
"Me he metido en un follón bien grande. No pensé que me iban a pillar. Mucha gente lo ha hecho y no la han pillado", apuntaba en otro momento.
Durante el interrogatorio y respondiendo únicamente a su abogado, la acusada ha mantenido que desconocía que estuviera embarazada y que la tarde de los hechos, tras empezar a encontrarse mal, pidió a su hermana que le acompañara al hospital de Manacor.
Fue de camino al centro hospitalario, ha explicado, cuando se puso de parto. "Miro un segundo y veo mucha sangre. Sólo pedí que me dieran algo para limpiarme. Me salió todo y se lo di" [al tío y también acusado], ha indicado.
La madre ha asegurado que no sabía que el feto estaba vivo. "El mayor error de mi vida fue tirarlo a la basura. En ningún momento pensé que estaba vivio. Sólo vi sangre, no lo hubiera hecho", ha afirmado.
El tío de la niña y también acusado, por su parte, ha asegurado que arrojó al contenedor el amasijo de trapos que le dio la mujer sin saber que se trataba de un feto. La hermana de la madre, también acusada, en este caso de omisión del deber de socorro, ha asegurado que no vio ningún feto.
INFORMES FINALES
La fiscal, en su informe final, ha pedido que la madre y el tío del neonato sean condenados a prisión permanente revisable.
El juicio ha finalizado hoy y este jueves el jurado recibirá el objeto del veredicto para comenzar a deliberar. También está acusada la hermana de la madre, para quien el Ministerio Público pide una multa de 5.400 euros como supuesta autora de un delito de omisión del deber de socorro.
La representante del Ministerio Público ha mantenido la petición de prisión permanente revisable para la madre y el tío porque, a su juicio, "sabían que si dejaban a la bebé en el contenedor, iba a morir". "Mataron a la bebé", ha añadido.
La fiscal ha rechazado los argumentos de la defensa en favor del homicidio por imprudencia. "Sabía que era su hija y tenían un hospital cerca. No hay una imprudencia, hay una intención de quitarse del medio a la bebé", ha añadido.
Por parte de las defensas, el letrado de la madre ha apuntado que, en caso de ser condenada, debería serlo por un delito de homicidio por imprudencia grave. El abogado ha rechazado que exista dolo o mala intención en la actuación de los acusados. "No se esconden", ha señalado.
Aunque ha reconocido que la actuación de la madre fue "reprobable", ha reiterado que la tarde del 2 noviembre de 2023, la mujer sufrió un aborto espontáneo, situación que, ha insistido, impide a cualquiera "pensar con claridad". El letrado también ha pedido al jurado que valoren las contradicciones que, a su parecer, han quedado expuestas en relación a las exposiciones de los forenses en cuanto a la viabilidad del feto.
El abogado de la madre también ha expresado dudas en relación a algunos informes que se han presentado. "No estoy diciendo que se haya pretendido ocultar nada. No estoy diciendo que haya ningún ánimo de ocultación. Lo que sí digo es que las cosas se podrían haber hecho mejor", ha señalado.
El letrado ha insistido además en la inviabilidad del feto, aunque naciera vivo. "No murió porque lo arrojaron al contenedor. Hubiera muerto porque no estaba en un hospital de tercer nivel", ha añadido. Así, entiende la defensa que no hay asesinato.
TRATAMIENTO MEDIÁTICO
La defensa del tío de la bebé ha lamentado el tratamiento mediático que se ha dado al caso y que ha servido de "altavoz" para los argumentos de la fiscal. "Ha contribuido a que la opinión pública perciba este suceso como un crimen de la máxima gravedad y no como un accidente, que es lo que considero que ha ocurrido aquí", ha afirmado.
Respecto a su defendido ha insistido en que no presenció la expulsión del feto y que arrojó los restos al contenedor sin saber qué contenía. Para la letrada, lo mismo que se reprocha a su cliente por no haber llevado al bebé al hospital, se le podría reprochar a las vecinas que lo vieron. "Lo que hizo nos parece una barbaridad, una desgracia, pero no es un delito. Estas personas no mataron a esta criatura", ha concluido.
Ambas defensas han insistido en la inviabilidad del feto y el aborto prematuro, lo que a su parecer invalidaría la tesis del asesinato. "La causa de la muerte fue la falta de oxígeno, el no poder respirar, cuestiones que no dependen de nadie. Todo esto es objetivamente un aborto, con independencia de que viviera, ese bebé ya tenía ese destino de morir", ha indicado.
La abogada del hombre se ha sumado también a la tesis de, en caso de ser condenado, lo sea por homicidio imprudente.
El tercer letrado, que asiste a la hermana de la madre, acusada de omisión del deber de socorro, ha señalado que no era consciente de lo que estaba pasando en el vehículo.
SEGUNDO JUICIO
Cabe recordar que el Tribunal del Jurado de la Audiencia Provincial celebra un segundo juicio después de que el primero tuviera que ser anulado el año pasado por las dudas surgidas en relación a la titulación de un perito.
En el banquillo vuelven a sentarse la madre y el tío del bebé, para quienes la Fiscalía solicita la prisión permanente revisable como supuestos autores de sendos delitos de asesinato.
También está acusada la cuñada de la madre, quien se enfrenta a una multa de 5.400 euros como supuesta autora de un delito de omisión del deber de socorro.
Los hechos, según expone la fiscal en su escrito de acusación, tuvieron lugar el 3 de noviembre de 2023, cuando la mujer, embarazada de 26 o 27 semanas, se puso de parto en el interior de un vehículo en el que viajaban junto a los otros dos procesados.
Después de dar a la luz, y a pesar de encontrarse en las inmediaciones de un centro hospitalario, la madre de la bebé entregó el cuerpo del neonato al hombre para que lo arrojara a un contenedor próximo y huyeron del lugar.