Archivo - Una persona llena un vaso de agua de un grifo - Ricardo Rubio - Europa Press - Archivo
EIVISSA 31 Jul. (EUROPA PRESS) -
Un total de 145.027 habitantes censados en Baleares vivían el año pasado en zonas donde el agua fue declarada no apta para el consumo en algún momento o en zonas en riesgo, aptas pero con incumplimientos.
Así lo ha señalado la Alianza por el Agua en un comunicado, tras la publicación de una evaluación de la calidad del agua de consumo humano en Baleares.
Según ha advertido la entidad, las conclusiones del informe, que evalúa 67 municipios y 992 analíticas, son "preocupantes" puesto que en algunas zonas los incumplimientos se repitieron durante varios años.
En concreto, ha indicado que el nivel de incumplimiento global es del 9,4 por ciento destacando que, en muchos casos, no se trata de episodios puntuales, sino de problemas estructurales vinculados a la sobreexplotación, la salinización y contaminación por nitratos de los acuíferos.
"Esto no se arregla con más cloración ni analíticas. Mientras sigamos creciendo, urbanísticamente y en población, seguiremos sobreexplotando y salinizando los acuíferos y habrá pueblos que nunca podrán garantizar agua de calidad a sus vecinos", ha lamentado la Alianza.
En Mallorca, hay 70.357 habitantes sin una garantía continuada de agua apta. El nivel de incumplimientos de las analíticas de las zonas de abastecimiento en la isla es del 9,2 por ciento.
Menorca, por su parte, registra la peor tasa de incumplimiento de Baleares, con un 26,1 por ciento, según las analíticas no aptas de 2025.
Igualmente, en Eivissa se registraron 5.390 habitantes afectados y dos zonas que incumplían desde 2016 y seis zonas de abastecimiento en tres municipios registraron agua no apta: Cala de Bou-Port des Torrent (Sant Josep, 4.918 habitantes), Vicent Ribas-Ferreret (Sant Antoni, 229 habitantes), Can Aubarca (Santa Eulària, 121 habitantes), Cala Mastella (Santa Eulària, 53 habitantes), Es Canar Cosmi (Santa Eulària, 35 habitantes) y Sant Josep Zona I (Sant Josep, 34 habitantes).
Gran parte del incumplimiento se produjo en Cala de Bou, ha insistido la entidad, agregando que las dos zonas con un historial "más preocupante", Sant Josep Zona I y es Canar Cosmi, muestran intrusión salina.
Otras seis zonas de la isla se encontraban en riesgo afectando a 4.296 habitantes, mientras que en Formentera no se registraron incumplimientos, pero sí una zona en vigilancia.
La Alianza, ante estos datos, ha reclamado una acción política urgente al entender que se evidencia un problema de salud pública que las administraciones "no pueden seguir ignorando".
En primer lugar, ha reclamado a la Conselleria de Salud que verifique que los operadores de zonas con incumplimientos crónicos disponen de un Plan sanitario del Agua y del Protocolo de Autocontrol actualizado.
También ha exigido al Govern un control efectivo de extracciones de agua subterránea y medidas para recuperar el buen estado de los acuíferos. Asimismo, ha interpelado a los municipios, responsables directos del suministro de agua potable.