Un grupo de investigadores del grupo de Entomología Aplicada (Bee-etal Lab) de la Universitat de les Illes Balears (UIB). - UIB
PALMA 28 Jul. (EUROPA PRESS) -
Más de la mitad de nidos de avispa asiática eliminados en los últimos años se localizaron gracias a avisos ciudadanos a través de una aplicación móvil llamada VespApp y desarrollada por un grupo de investigadores del grupo de Entomología Aplicada (Bee-etal Lab) de la Universitat de les Illes Balears (UIB).
Es uno de los datos que constan en el estudio realizado por este grupo de científicos durante los últimos ocho años, que ha sido publicado en el 'Journal of Applied Entomology' y ha sido presentado este martes en una rueda de prensa.
La principal conclusión del informe es el importante papel que juega la ciencia ciudadana, es decir, la participación de la población en la investigación científica, a la hora de realizar un seguimiento de las especies invasoras como la avispa asiática, que representa una amenaza para las abejas melíferas y otros insectos polinizadores.
En esa línea, ha explicado la UIB en un comunicado, VespApp se concibió para prevenir la expansión de esta especie en Baleares mediante la participación ciudadana y el uso de tecnologías digitales.
Desde que se puso en funcionamiento, el proyecto ha combinado una aplicación móvil y un portal web para enviar avisos, el uso de redes sociales para difundir información, un visor cartográfico en línea y modelos de predicción para anticipar la dispersión de la especie.
Este sistema ha permitido crear una base de datos actualizada y generar mapas de distribución para orientar las acciones de control y erradicación.
Según el estudio, entre 2016 y 2024 se recogieron 1.329 notificaciones válidas. De estas, solo un 29,3% se confirmaron como avispa asiática, con diferencias importantes, y es que los nidos se identifican con mucha más precisión (65,4%) que los insectos individuales (18,5%).
Esto, a juicio de los autores de la investigación, pone en evidencia la dificultad de distinguir la especie otros insectos parecidos, especialmente dentro del grupo de las avispas.
A pesar de esta limitación, más de la mitad de los nidos eliminados en Baleares durante este periodo se localizaron gracias a los avisos de la población, un hecho que demuestra la utilidad de estas herramientas para ampliar la vigilancia ambiental.
"La participación ciudadana fue clave para conseguir que las Islas Baleares se convirtieran, en 2020, en el primer territorio europeo que declaró erradicada la avispa asiática", ha explicado la investigadora del grupo Bee-etal Lab y profesora del Departamento de Biología de la UIB, Mar Leza.
"Este hito histórico se consiguió después de cinco años de esfuerzo conjunto entre ciudadanos, investigadores, el Cofib y autoridades para detectar y erradicar los ejemplares y nidos de esta especie, que se habían encontrado por primera vez en 2015", ha añadido.
En 2021 se confirmó una nueva llegada de la avispa asiática en Mallorca, independiente de la introducción detectada el 2015, y en 2025 se confirmó por primera vez la detección de una nueva especie de avispa invasora, la avispa oriental (Avispa orientalis).
Estas nuevas detecciones, ha apuntado el doctor Cayetano Herrera, "obligan a mantener la alerta y a intensificar la lucha, dado que tanto la avispa asiática como la avispa oriental son una amenaza para la biodiversidad, especialmente para los insectos polinizadores, y pueden tener un impacto directo sobre la actividad apícola y la producción agraria".
DETECCIONES MÁS PRECISAS
El estudio también muestra que la participación es elevada pero poco sostenida, dado que casi el 92% de los usuarios solo hacen una única aportación.
Aun así, la precisión mejora con el tiempo, un hecho que se podría explicar bien porque la población se familiariza con la especie a medida que esta se expande y es más abundante, o bien porque se ha intensificado la concienciación pública y la cobertura mediática sobre esta especie.
Para llevar a cabo la investigación, los investigadores aplicaron modelos estadísticos avanzados y analizaron factores como el momento del año, la localización o la experiencia de los usuarios. Además, cada observación enviada con fotografías era validada por expertos, que informaban los participantes si la identificación era correcta, y así favorecían el aprendizaje.
"La ciencia ciudadana permite ampliar enormemente la capacidad de detección de especies invasoras, pero requiere una validación experta y estrategias constantes de divulgación para mantener la participación y la calidad de los datos", ha subrayado Leza.