Archivo - Camión de Emaya recogiendo la basura de los contenedores, en una foto de archivo. - AYUNTAMIENTO DE PALMA - Archivo
PALMA 14 May. (EUROPA PRESS) -
MÉS per Palma ha propuesto que los hogares paguen una tasa de residuos que se reduzca o aumente en función de su contribución al reciclaje, por lo que las personas que lo hagan pasarían a pagar unos 60 euros y los que no 250.
La formación ecosoberanista ha planteado esta medida con motivo del Día Mundial del Reciclaje, que se celebra el 17 de mayo, y la defenderá en el próximo plenario municipal con una moción para cambiar la política municipal de residuos, según ha explicado MÉS en un comunicado.
En este sentido, han criticado la "inacción absoluta" del gobierno local del PP y recuerda que actualmente el 70% de los residuos de Palma son incinerados.
"No es aceptable que Palma viva de espaldas a la emergencia climática. Mientras otras ciudades avanzan con políticas valientes, aquí hay un gobierno sin ambición, ni proyecto. La única política ambiental del PP es quemar más residuos", ha alegado la portavoz de MÉS per Palma, Neus Truyol.
La principal propuesta de MÉS es implantar una tasa de residuos basada en el principio de que "quien contamina paga". Para hacerlo posible la formación propone reducir un 50% la tasa a las familias y los negocios que separen correctamente sus residuos, y que los que no reciclen paguen el doble.
Actualmente, una familia paga 126,27 euros anuales por el tratamiento de residuos y, durante los primeros años, el modelo sería voluntario e incorporaría un sistema de Inspección Técnica de Residuos.
También han concretado que se podrían beneficiar los pequeños comercios. Así, un horno, una tienda de barrio o un bar que separaran correctamente el cartón, el vidrio, la orgánica y los envases podrían reducir sus gastos de tratamiento de residuos. Actualmente, los locales comerciales de menos de 100 m2 pagan 203 euros en el año. Con el nuevo sistema, en caso de reciclar, pasarían a pagar unos 100 euros.
"No es justo que paguen el mismo los que reciclen que los que no lo hacen. Se necesita una fiscalidad ambiental justa que premie las buenas prácticas", ha defendido Truyol.
La moción también propone crear dos puntos verdes grandes nuevos en Palma --en los distritos de Llevant y Ponent-- y poner en marcha hasta 80 puntos verdes de barrio, además de unos 20 talleres de reparación y de reutilización.
Estos espacios facilitarían el reciclaje de residuos especiales, como baterías, pinturas o aparatos electrónicos, y darían una segunda vida a muebles y electrodomésticos, al impulsar además la economía circular y crear oportunidades sociales y laborales a los barrios.
"El mejor residuo es el que no se genera. Reutilizar y reparar es más sostenible, más barato y mucho más inteligente que continuar quemando recursos", ha afirmado Truyol.
Al mismo tiempo, han señalado que Palma está "estancada" en materia de recogida selectiva, puesto que, a su manera de ver, "muchos de barrios están sin contenedores de materia orgánica" y "no se hacen campañas de sensibilización". La regidora ha censurado que el gobierno municipal "incumpla" las obligaciones que establecen las leyes balear y estatal de residuos.
"El gobierno municipal no solo incumple el espíritu de las leyes de residuos, sino que importa basuras de Eivissa y hace de este modo el problema todavía más gordo. Cada vez que el gobierno del PP quema materiales reciclables, quema también dinero público y contamina el aire que se respira", ha remarcado Truyol.
Por estos motivos, MÉS per Palma ha reclamado un "giro inmediato" en la política de residuos para convertir Palma en una ciudad "referente en reciclaje, reutilización y economía circular".