724267.1.260.149.20221228162607
Vista del reloj d'en Figuera en el Ayuntamiento en su puesta a punto. - Isaac Buj - Europa Press
PALMA, 28 Dic. (EUROPA PRESS) -
Los ciudadanos de Palma podrán despedir el 2022 y dar la bienvenida al 2023 en la noche de este 31 de diciembre en la plaza de Cort reuniéndose sin restricciones para comer las uvas, como antes de la pandemia, aunque en esta ocasión a las tradicionales campanadas no seguirán conciertos ni actuaciones musicales.
La plaza de Cort podrá acoger a unas 3.000 personas que podrán tomarse las uvas al ritmo de las campanadas del reloj d'en Figuera, que este 31 de diciembre sí que se escuchará correctamente ya que se ha mejorado la sonorización para que la multitud congregada escuche los toques, después de que el año pasado hubiera problemas para que el sonido llegara a toda la gente que se dio cita.
Sin embargo, tras las uvas no habrá conciertos ni actuaciones hasta la madrugada ni frente al Ayuntamiento ni en la plaza Juan Carlos I.
En una rueda de prensa, la regidora de Participación Ciudadana y Gobierno Interior, Cludia Costa, ya explicó que cuando se distribuyeron las partidas de gasto "no estaba claro qué situación pandémica habría" a finales de año y qué concentraciones de personas estarían permitidas, lo que complicó la previsión.
En todo caso, este año se recuperará el dispositivo habitual en el que colaboran Seguridad Ciudadana, Gobierno Interior, Protocolo y Participación, para dar respuesta a la gran cantidad de gente que se congregará a los pies del reloj para recibir al año nuevo.
EL RELOJ FUNCIONARÁ A LA PERFECCIÓN
Los miles de ciudadanos que se espera que congreguen en la plaza de Cort este 31 de diciembre para despedir el año sí que escucharán las campanadas que marcan la ingesta de las doce uvas.
Los relojeros del Ayuntamiento de Palma, Biel Juli y Toni Juli, ya han revisado el reloj d'en Figuera, que se encuentra en la fachada del Consistorio de la plaza de Cort, para que funcione "a la perfección" durante las Campanadas de Nochevieja.
Entre las tareas que están realizando, se encuentra el engranaje y la limpieza general del reloj, la supervisión de posibles oxidaciones del péndulo, además de la puesta en hora semanal, de acuerdo con la hora y el minuto que marca el satélite.
Uno de los relojeros señaló que, a pesar de la antigüedad del reloj, su funcionamiento es "bueno" porque se han cambiado las piezas deterioradas, que se fabrican específicamente para el reloj de Cort, y se ha realizado un mantenimiento continuo.
"Como es un reloj único, son piezas únicas y se tienen que fabricar a mano. En cuanto a las campanadas, la misma maquinaria incluye la función de que suenen los cuartos", señaló.