Archivo - Sede del Consell de Menorca en Mahón. - EUROPA PRESS - Archivo
PALMA (EUROPA PRESS)
El PP registrará en el Consell de Menorca, así como en los ayuntamientos de esta isla y de Mallorca la propuesta 'popular' para pedir la prohibición del burka y el niqab en los espacios públicos que fue aprobada este martes en el Parlament.
El objetivo, han subrayado desde el PP en una nota de prensa, es trasladar al ámbito municipal la iniciativa y exigir al Gobierno central la prohibición a una práctica que "atenta contra la libertad, la dignidad y la igualdad de las mujeres".
Con esta iniciativa, el PP pretende que el pleno insular y los municipales se posicionen de manera "firme" en defensa de los derechos humanos y respalden la prohibición del velo islámico integral en edificios y espacios públicos.
La iniciativa parte del convencimiento de que determinadas prácticas y símbolos "son incompatibles con los valores democráticos".
En este sentido, la presidenta del PP de Menorca, Coia Sugrañes, y el presidente del PP de Mallorca, Llorenç Galmés, han explicado que la moción recoge expresamente que "los ayuntamientos declaren que el velo islámico integral constituye una forma de opresión y de sometimiento que atenta contra los derechos fundamentales, la igualdad y la dignidad de las mujeres".
Asimismo, el texto subraya que "se declare que los matrimonios forzados y la mutilación genital femenina constituyen prácticas contrarias a los valores elementales de nuestra sociedad y que atentan gravemente contra los derechos fundamentales, la integridad de las mujeres y de las niñas, y que deben ser perseguidas y castigadas".
Finalmente, la moción también defiende que "e inste al Gobierno central y a la Unión Europea a "promover la aprobación de normas, mecanismos de sanción y el endurecimiento de las penas para castigar la imposición del velo integral, así como prácticas como los matrimonios forzados o la mutilación genital femenina, que atentan contra la dignidad y la integridad de las mujeres y de las niñas".
Los 'populares' han subrayado que "la defensa de la igualdad entre mujeres y hombres no admite excepciones ni ambigüedades, y que ninguna tradición o costumbre puede justificar la vulneración de los derechos humanos".