Archivo - Una trabajadora en un laboratorio. - Kike Rincón - Europa Press - Archivo
PALMA 6 May. (EUROPA PRESS) -
El Tribunal Superior de Justicia de Baleares (TSJIB) ha confirmado la situación de incapacidad permanente absoluta para una técnica de laboratorio que, debido a una enfermedad, no puede estar en contacto con productos químicos.
La Sala, en una sentencia, ha reconocido el derecho de la mujer a percibir una prestación equivalente al 100% de su base reguladora, basada en 1.360 euros, con efectos retroactivos desde octubre de 2023.
La mujer, que tenía 50 años cuando se le reconoció la incapacidad en primera instancia, presenta un cuadro clínico de fibromialgia y fatiga crónica, asociado a un trastorno adaptativo con sintomatología ansiosa. Debido a su condición, se encuentra limitada para realizar actividades que requieran esfuerzo físico.
Asimismo, presenta una hipersensibilidad ambiental que le impide el contacto con agentes irritantes y químicos, tales como productos de limpieza, fragancias sintéticas, humos, reactivos, hidrocarburos y ambientes con combustión o tabaco.
El TSJIB ha confirmado la primera sentencia, dictada por el Juzgado de lo Social número 2 de Palma, y ha rechazado el recurso presentado por la Seguridad Social.
Los magistrados han considerado acreditado el cuadro clínico y las limitaciones funcionales de la demandante. También han otorgado prevalencia al informe pericial de la parte y al historial médico sobre el dictamen del Equipo de Valoración de Incapacidades (EVI), validando la valoración conjunta de la prueba realizada por el juzgador de instancia.
El fallo no es firme y cabe un recurso de casación para la unificación de doctrina ante la Sala Cuarta de lo Social del Tribunal Supremo.