El acusado de matar a uno de los asaltantes durante el juicio, en el Tribunal del Jurado de la Audiencia Provincial de Baleares, a 12 de enero de 2026, en Palma de Mallorca, Mallorca, Islas Baleares (España). - Isaac Buj - Europa Press
PALMA, 30 Ene. (EUROPA PRESS) -
La Audiencia Provincial de Baleares ha condenado a siete años de prisión al hombre acusado de matar a uno de los ladrones que entró en su finca de Inca con la intención de robar unas plantas de marihuana.
Los tres ladrones que acompañaban al fallecido, por su parte, han sido condenados a un año de prisión cada uno, ha informado el Tribunal Superior de Justicia de Baleares (TSJIB).
La sentencia llega una semana después de que un jurado popular considerara que los cuatro hombres que se sentaban en el banquillo eran culpables de los respectivos delitos que se les imputaban.
Así, el magistrado-presidente del Tribunal del Jurado ha condenado al dueño de la finca a siete años de prisión y al pago de una indemnización de 157.875 euros como supuesto autor de un delito de homicidio.
En su sentencia, el juez argumenta que, atendiendo al miedo y a la confesión apreciadas por el jurado, debe imponerle al homicida una pena encuadrada en el tramo inferior. La Fiscalía reclamaba para él seis años de prisión, aunque inicialmente interesaba 15.
La acusación particular pedía una pena más elevada al considerar que los hechos debían ser calificados como un asesinato, pero el tribunal popular lo descartó al no apreciar ni ensañamiento ni alevosía.
Los ladrones, según determinó el jurado, se pusieron de acuerdo para perpetrar el robo, lo planearon y lo perpetuaron resultando fallecido uno de ellos. Los tres que se sentaron en el banquillo, por lo tanto, han sido condenados a un año de prisión como autores de un delito de robo en grado de tentativa.
Los hechos ocurrieron el 24 de septiembre de 2020, cuando cuatro personas acudieron a una vivienda de Inca con la intención de robar unas plantas de marihuana. Los tres acusados se quedaron en el exterior para vigilar mientras el otro accedía al inmueble.
Este último entró en la vivienda a través de un orificio en una valla metálica levantada sobre el muro que cercaba la finca, momento en que fue sorprendido por el propietario, que en el transcurso de un forcejeo le asestó varias puñaladas hasta acabar con su vida.
La sentencia no es firme y cabe recurso de apelación ante la Sala de lo Civil y lo Penal del Tribunal Superior de Justicia de Baleares.