Actualizado 29/10/2009 21:46 CET

Socías espera que a finales de año comiencen a funcionar los siete radares fijos en Mallorca para interceptar pateras

Admite un retraso de dos meses, tras el rechazo del departamento de Patrimonio del Consell a instalar un radar en Cala Figuera al afectar a una construcción catalogada como histórica

PALMA DE MALLORCA, 29 Oct. (EUROPA PRESS) -

El delegado del Gobierno, Ramón Socías, esperó hoy que a finales de año comience a funcionar la red de radares del Sistema Integrado de Vigilancia Exterior (SIVE) de Baleares, integrada por un total de siete estaciones conectadas a un centro de control para evitar la llegada de pateras a Baleares y que, en principio, debería haber estado operativo a finales de octubre.

En una rueda de prensa, Socías admitió que se ha producido un retraso de dos meses en la puesta en marcha de este sistema, debido a que el departamento de Patrimonio del Consell de Mallorca ha impedido colocar uno de los radares en Cala Figuera (Santanyí), destinado a vigilar la zona suroeste de Mallorca, al considerar que afectaba a la torre de defensa den Beu, catalogada como elemento histórico.

En este sentido, señaló que ya se está buscando una nueva ubicación próxima a Cala Figuera, con el acuerdo de las autoridades insulares y municipales y hasta que eso no sea posible, no se podrá poner en funcionamiento todo el sistema, ya que, según recordó, todos los radares deben estar conectados al centro de mando y control, que estará instalado en la Comandancia de la Guardia Civil.

Por el momento, destacó que ya se han solucionado los permisos de la Conselleria de Medio Ambiente y del Patronato del Parque de Cabrera para instalar uno de los radares en Es Penyal Blanc, por lo que esta misma semana ya se está trasladando todo el material para su construcción.

Otro de los problemas que había surgido, según recordó Socías, se refería a la instalación de un SIVE en el monte na Penyal (Sant Llorenç des Cardassar), ya que había originado las críticas de los vecinos y de la Federación Hotelera de la zona por el impacto que suponía esta infraestructura. Así, indicó que, finalmente, el radar se instalará en este monte, si bien se tomarán una serie de medidas para minimizar el impacto visual, de forma que se pintará la torre de otro color, con el fin de que se refleje menos el sol.

Por otra parte, destacó que ya se ha instalado todo el mobiliario en el centro de mando y control de la Comandancia de la Guardia Civil de Palma, donde se verán las imágenes que emitan los radares, que estarán conectados entre ellos, con el fin de que su funcionamiento sea "óptimo".

Una vez puesto en marcha este sistema, se destinará alrededor de una veintena de agentes de la Guardia Civil por estación receptora para el seguimiento de las señales, repartidos en tres turnos que cubrirán las 24 horas del día, si bien Socías ya advirtió de que "nunca pondremos la mano en el fuego de que estamos protegidos al cien por cien de la llegada de pateras, ya que en Canarias también cuentan con este sistema y continúan llegando embarcaciones".

No obstante, subrayó que estos radares sí que permitirán detectar las embarcaciones con "más antelación" para proceder a la detención inmediata de los inmigrantes que lleguen a las costas de Baleares de manera irregular, aunque reconoció que es "muy difícil" ver un barco a cuatro o cinco millas.

Concretamente, entrarán en funcionamiento los radares de Portocolom (Felanitx), Na Penyal, Puig de Na Tudosa (Artà), Son Bou (Menorca), Es Penyal Blanc (Cabrera). A ellos se unirán el que se instale en las inmediaciones de Cala Figuera y el que ya está operativo en Ibiza desde el año pasado.

"DRAMA HUMANO"

Socías recordó que la inmigración irregular desde el norte de África a Baleares es un "drama humano", debido a que las personas que deciden abandonar su país "les puede costar la vida", si bien recalcó que se debe cumplir la Ley de Extranjería que impide cualquier entrada ilegal al país. Además, añadió que con la actual situación económica, los inmigrantes que lleguen a las islas "ni siquiera encontrarán trabajo en el mercado negro", teniendo en cuenta que "cada vez hay más parados".

Respecto a la patera que llegó ayer a Cala Pi (Mallorca) con 22 inmigrantes procedentes de Argelia y que mañana serán trasladados al Centro de Internamiento de Extranjeros de Valencia, el delegado explicó que todo apunta a que su destino no eran las islas, debido a que tardaron 50 horas en realizar el trayecto, cuando lo habital son entre 24 y 36 horas.

"O bien se despistaron y perdieron el rumbo si venían a Baleares, o tuvieron algún chivatazo para que no se dirigieran a la península, ya que podrían tener más dificultades para desembarcar", concluyó el delegado.

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