Profesionales del IbSalut asisten a una de las formaciones para tratar a personas con trastorno de la personalidad. - CONSELLERIA DE SALUD
PALMA 7 Feb. (EUROPA PRESS) -
Un total de 25 profesionales del área de salud mental del IbSalut han acudido a las formaciones orientadas a tratar a las personas con trastornos de la personalidad.
La Dirección General de Salud Mental ha promovido este curso con el objetivo de "mejorar la atención clínica" con una formación específica en un tratamiento basado en la mentalización de los profsionales, principalmente de psiquiatría y psicología.
En una nota de prensa, la Conselleria de Salud ha explicado que las jornadas se componen de doce horas formativas y pretenden dar a conocer las bases y los fundamentos teóricos de este tipo de terapia, así como su práctica en la atención clínica.
La directora general de Salud Mental, Carme Bosch, ha acudido a la primera sesión de este curso que responde a una reivindicación de las asociaciones de pacientes que promueven, difunden y ponen en valor la terapia basada en la mentalización como parte esencial de la atención a los trastornos de la personalidad.
La formación está impartida por el psicólogo clínico del Centro de Salud Mental de Majadahonda (Madrid) Juan Javier Mangué. El especialista es responsable del grupo terapéutico basado en mentalización y metacognición para trastornos de la personalidad, tutor de psicólogos internos residentes (PIR), docente del Título de Experto en Trastornos de la Personalidad y colaborador docente en Grupolaberinto-Psicoterapia para la Salud.
La terapia basada en la mentalización (MBT) es un tipo de psicoterapia creada para ayudar a las personas con trastorno de la personalidad a entender mejor qué sienten, qué piensan y qué les pasa por dentro, y también qué pueden estar sintiendo o pensando los demás.
Los estudios muestran que la MBT reduce la impulsividad, mejora la regulación emocional, disminuye conflictos y malentendidos con las personas cercanas, ayuda a mantener relaciones más estables, reduce la autolesión y el riesgo de crisis graves.
El trastorno límite de la personalidad (TLP) tiene una prevalencia entre el 1 y el 2% de la población. En Baleares, teniendo en cuenta esta prevalencia, esto se refiere a unas 16.800 personas afectadas.
Las personas con TLP a menudo tienen dificultades para interpretar correctamente las emociones propias y ajenas, lo que puede generar conflictos, impulsividad y mucha inestabilidad emocional.