Un agente de la Policía Nacional trabajando ante un ordenador. - POLICÍA NACIONAL
PALMA 23 Sep. (EUROPA PRESS) -
La Policía Nacional ha detenido tres hombres en Gandía, Puerto de Santa María y Reus por supuestamente emplear la modalidad del falso inversor para estafar más de 4.000 euros a una víctima de Maó, Menorca.
Según ha informado el Cuerpo en una nota de prensa, la investigación se inició tras recibir una denuncia en noviembre de 2025 en la que la víctima relataba que, a través de una aplicación de mensajería, contactó con un hombre que se hacía pasar por un gestor que le ofrecía un negocio de inversión en casas de apuestas online.
Para llevar a cabo la estafa, los hombres pidieron al denunciante el envío de dinero y le explicaron que ellos gestionarían su cuenta, lo que le reportaría altas rentabilidades.
Tras unas primeras entregas de ciertas cantidades, le exigieron nuevas transferencias con la excusa de poder liberar fondos o desbloquear las cuentas de manera que la víctima llegó a entregar a los estafadores más de 4.000 euros.
Los agentes rastrearon el flujo del dinero entregado por la víctima e identificaron a los estafadores. Las investigaciones confirmaron que los autores eran residentes en la Península, por lo que se solicitó la colaboración de comisarías locales en las que residían los sospechosos.
Tras la actuación coordinada, diversos grupos policiales detuvieron a los tres implicados en localidades de Gandía, Puerto de Santa María y Reus.
CONSEJOS PARA EVITAR FRAUDES
La Policía Nacional ha recordado a los ciudadanos que siempre se debe desconfiar de inversiones milagrosas, se deben verificar las entidades de inversión y se deben proteger los datos y dispositivos y, ante cualquier duda, hay que interrumpir los pagos.
La modalidad del falso inversor se apoya en técnicas de ingeniera social, en la que los ciberdelincuentes suelen captar a sus victimas mediante enlaces en paginas web, redes sociales o aplicaciones de mensajería directa prometiendo multiplicar el capital con bajo riesgo.
Inicialmente solicitan pequeñas aportaciones y supuestas ganancias elevadas en plataformas o aplicaciones bajo su propio control para ganarse la confianza de la víctima.
Una vez que la persona empieza a desembolsar cantidades más elevadas, solicitan la descarga de aplicaciones de control remoto, el alta en distintos bancos o la realización de continuos pagos bajo pretexto de abonar seguros, tasa o desbloqueos de fondos, impidiendo la recuperación del dinero aportado.