Los acusados, durante el juicio. - EUROPA PRESS
PALMA, 4 Mar. (EUROPA PRESS) -
Un total de siete acusados de estafar una mujer en ejecuciones hipotecarias en Mallorca han aceptado este martes penas de entre seis meses y dos años de prisión tras un acuerdo con Fiscalía y la acusación particular.
Por su parte, tres de los acusados han salido finalmente absueltos tras haberse retirado las acusaciones. La sentencia de la Audiencia Provincial ha declarado la nulidad de las escrituras públicas que se firmaron en las diferentes operaciones fraudulentas
Los acusados han admitido haber estafado a una mujer mediante ejecuciones hipotecarias fraudulentas en Mallorca y han visto rebajadas sustancialmente las condenas respecto a las penas que solicitaba inicialmente el Ministerio Público, que eran de entre seis años y medio y siete años y medio, por unos hechos que remontan a 2011.
En concreto, dos de los acusados han sido finalmente condenados a dos años de prisión por estafa continuada, mientras que tres de ellos lo han sido a un año de cárcel y otros dos a seis meses de privación de libertad por estafa básica. Ninguno de ellos, en todo caso, entrará en prisión.
Los acusados han aceptado de este modo que constituyeron una hipoteca sobre un inmueble de propiedad de la víctima --una finca-- a fin de obtener un préstamo. La perjudicada accedió y declaró haber recibido en calidad de prestataria un importe total de 75.000 euros en efectivo a favor de los prestamistas, cuatro de los acusados.
Se estipuló un día de octubre del año siguiente como fecha de vencimiento del préstamo, devengando la suma adeudada intereses del 5% anuales y fijando la tasación de la finca a efectos de subasta en 155.250.
Con el fin de otorgar apariencia de verosimilitud a la operación y acrecentar la confianza puesta sobre ella, la supuesta amiga de la víctima le aseguró la devolución de los 75.000 euros a través de la firma de un reconocimiento de deuda.
En 2013, siguiendo este mismo 'modus operandi', embaucaron a la víctima en tres ocasiones más --dos de ellas el mismo día-- aprovechando que ésta sufría dificultades económicas. En una de las ocasiones le engañaron bajo el pretexto de necesitar activo líquido para traer a España el importa de una suculenta herencia que venía del extranjero.
Dado que el día de vencimiento de los diferentes préstamos ninguno de ellos fue restituido, los supuestos prestamistas --pues nunca llegaron a entregar el dinero íntegro a la víctima, solo 5.000 euros para tratar de no levantar sospechas-- comenzaron a presionar a la perjudicada para que pagara o, en caso contrario, iniciarían los trámites de las distintas ejecuciones hipotecarias.
Así lo hicieron e interpusieron una demanda ante un juzgado de Manacor en relación a una de las fincas, procedimiento que actualmente se encuentra en suspenso a la espera que se resuelva la causa penal.
Respecto a otra de las propiedades, una de las acusadas consiguió que la perjudicada firmara una escritura pública de dación en pago por la que, en compensación por una deuda de 96.000 euros, ésta le entregara una de las fincas y el uso y disfrute de la terraza de una de las parcelas colindantes.