Abdula dice que no habrá acuerdo de paz si los talibán se niegan a dialogar con el Gobierno afgano

El primer ministro de Afganistán, Abdulá Abdulá, en Asamblea General de la ONU
REUTERS / EDUARDO MUNOZ - Archivo
Actualizado 09/01/2019 16:41:09 CET

KABUL, 9 Ene. (Reuters/EP) -

El primer ministro de Afganistán, Abdulá Abdulá, ha asegurado este miércoles que si los talibán se niegan a hablar con su Gobierno, el final de la guerra que se ha prolongado durante 17 años será solo "un sueño".

Las declaraciones de Abdulá llegan un día después de que los talibán decidieran cancelar la cuarta ronda de conversaciones de paz con Estados Unidos por divergencias en cuanto a una declaración de alto el fuego en 2019 y por su rechazo a dialogar con altos cargos gubernamentales afganos.

En las últimas semanas se han intensificado los esfuerzos para lograr un acuerdo de paz que ponga fin a la guerra en Afganistán, en un momento en el que presidente de Estados Unidos, Donald Trump, planea retirar a miles de militares destacados en el país centroasiático.

Estados Unidos está presionando a los líderes talibán para que se sienten a dialogar con el Gobierno afgano pero el grupo fundado por el mulá Mohamed Omar se niega argumentando que solo es una marioneta del Gobierno estadounidense.

"En cualquier acuerdo de paz en el que los derechos de nuestros ciudadanos, que se han ganado con muchos sacrificios, no son respetados, el acuerdo es un sueño y nunca sucederá", ha afirmado Abdulá, en un acto para conmemorar el décimoquinto aniversario de la Constitución afgana.

"Hoy la conversación sobre la retirada de fuerzas extranjeras es una excusa para la continuación de la guerra y para ganar más oportunidades", ha indicado. Un líder talibán ha contado a Reuters que la cuarta ronda de conversaciones con el enviado especial de Estados Unidos para Afganistán, Zalmay Jalilzad, que ha sido anulada por los integristas se iba a centrar en la retirada de Estados Unidos, un canje de prisioneros y la retirada de restricciones de movimiento para los dirigentes talibán.

Fuentes de los talibán han dicho que habían demandando a las autoridades estadounidenses la liberación de 25.000 prisioneros a cambio de que ellos dejaran libres a 3.000 secuestrados aunque repsonsables norteamericanos han asegurado que no están dispuestos a hablar de un intercambio de ese tipo.

La guerra en Afganistán se ha convertido en la más larga intervención militar de Estados Unidos en un país extranjero y ha supuesto un gasto de cerca un billón de dólares estadounidenses, además de la muerte de decenas de miles de personas.

Abdulá, que comparte el poder con el presidente afgano, Ashraf Ghani, tras un acuerdo alcanzado en 2014 para la formación de un gobierno de coalición, ha subrayado que los talibán no han cambiado desde que su régimen fue derrocado por las fuerzas militares estadounidenses en 2001.

"No hemos visto ningún cambio en los talibán hasta ahora y ese país que los apoya, desafortunadamente, no ha cambiado sus políticas hacia nosotros tampoco", ha asegurado Abdulá, en referencia al vecino Pakistán, al que el Gobierno acusa de estar dando refugio a los dirigentes talibán.

Pakistán rechaza esas acusaciones y mantiene que ha emplazado a los talibán a dialogar directamente con el Gobierno afgano. Un responsable gubernamental afgano ha dicho que las conversaciones implicarían discutir sobre la formación de un ejecutivo interino conocido como "Gobierno de paz" después de que las fuerzas de Estados Unidos anunciaran una retirada y los talibán aceptaran un alto el fuego.

Ese gobierno transitorio pondría a todas las partes en conflicto bajo la misma administración hasta que los talibán se integraran y se celebraran elecciones. Sin embargo, Ghani, el presidente del país, ha dejado claro que se opone a conformar un gobierno provisional.

Frente a esta opción, Abdulá ha pedido a los afganos que apoyen al Ejecutivo actual. "Dicen que no son los talibán del pasado y que han aprendido lecciones y que están a favor de un gobierno inclusivo pero, en lugar de eso, van a hablar con algunos individuos y les llaman ancianos, lo que va contra nuestros intereses", ha indicado Abdulá, en referencia a los líderes políticos. "Hacen esto para mostrar que el Gobierno es débil o no existe", ha apostillado.

Esta situación se da en un momento en el que Afganistán se prepara para celebrar elecciones presidenciales en julio, aunque muchos afganos piensan que la cita electoral podría cancelarse si se alcanza un acuerdo de paz con los talibán.

Los candidatos presidenciales, incluido Ghani, que podría buscar la reelección, no han anunciado si se presentarán a los comicios mientras los diferentes líderes de grupos étnicos debaten sobre a quién apoyarán.

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