Abren los colegios electorales en Baviera en unos comicios que pueden condicionar el futuro de Merkel

El primer ministro de Baviera, Markus Soeder
REUTERS / MICHAEL DALDER
Publicado 14/10/2018 8:42:35CET

BERLÍN, 14 Oct. (DPA/EP) -

Ya han abierto las urnas electorales en el estado alemán de Baviera, uno de los más ricos de todo el país y sede de empresas como Siemmens, Allianz y BMW, que este domingo protagoniza unas elecciones regionales que podrían desencadenar un cambio político en todo el país y el fin de la era de la canciller alemana, Angela Merkel.

Los comicios, para los que están registrados 9,5 millones de electores, llegan en un momento de gran inestabilidad a nivel nacional por culpa de la Unión Social Cristiana (CSU) de Baviera y su líder, Horst Seehofer, que convirtió al partido en el principal quebradero de cabeza de Merkel después de lograr formar Gobierno el pasado marzo tras las arduas negociaciones que siguieron a las elecciones federales de septiembre de 2017.

Seehofer, actual ministro de Interior de Alemania, no ha dudado en desencadenar una crisis tras otra, como cuando a finales de junio dio un ultimátum para imponer sus exigencias en política migratoria, las cuales fueron vistas por muchos como una campaña electoral en un momento en el que el país está polarizado después de que hayan llegado desde 2015 cerca de 1,5 millones de refugiados.

De esta manera, los comicios bávaros pueden pasar factura al Gobierno de Merkel. Un cambio en el liderazgo de la CSU, propiciado por un duro revés electoral, podría dar una excusa más al Partido Socialdemócrata (SPD) para poner fin a la coalición que tiene con los conservadores haciendo uso de la cláusula de revisión a los dos años de Gobierno.

Durante más de 70 años, la CSU ha sido la encargada de velar por las tradiciones bávaras, pero la sociedad ha cambiado. La población en el mayor estado alemán superó este año los 13 millones de personas, con un 12,6 por ciento de extranjeros. A ellos se suman los numerosos alemanes que acuden en busca de trabajo y bienestar a la región, que tiene la tasa de desempleo más baja de Alemania (2,8 por ciento) y algunos de los salarios más altos del país.

La CSU, junto con su candidato y actual primer ministro de Baviera, Markus Soeder, se enfrenta ahora a unas elecciones desagradables en las que, según el último sondeo, obtendría solo un 34 por ciento de los votos, con lo que perdería su mayoría absoluta.

La cúpula del socio bávaro de la Unión Cristiano Demócrata (CDU) de Merkel es consciente de que ha perdido los votantes más liberales que se alejan de posiciones xenófobas y cuyas preocupaciones van desde el problema de la falta de vivienda hasta la protección del medio ambiente. Esta parte del electorado ha girado hacia Los Verdes, que con un 19 por ciento de los votos, según los sondeos, se convertiría en la segunda fuerza de la región.

Mientras, los contrarios a la política migratoria de Merkel serían más partidarios ahora del partido populista de ultraderecha Alternativa para Alemania (AfD), que con un diez por ciento entraría por primera vez en el parlamento regional.