Publicado 01/07/2016 17:47CET

ACNUR recomienda a las autoridades iraquíes que no obliguen a los civiles a volver a Faluya

Enfrentamientos cerca de la ciudad de Faluya, en Irak
THAIER AL-SUDANI/REUTERS

BAGDAD, 1 Jul. (Reuters/EP) -

El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) ha pedido a las autoridades iraquíes que no incentiven de momento a los civiles para que regresen a Faluya por el alto grado de inseguridad que existe todavía en la ciudad, recientemente arrebatada a Estado Islámico.

Después de que se diera a conocer que los civiles podrían retornar a la ciudad a principios de agosto, ACNUR recuerda que, a pesar de que la ciudad ha sido liberada por completo, todavía pueden existir explosivos sin detonar en las calles, una táctica a la que Estado Islámico recurre habitualmente antes de abandonar una ciudad para maximizar el número de bajas civiles.

Sin embargo, gran parte de los iraquíes desplazados de Faluya ya están preparando su regreso. Se trata de una tercera parte del total de la población de la ciudad y llevan viviendo durante los últimos 30 meses en campos caracterizados por sus precarias condiciones de vida ante la falta de financiación internacional.

Allí, los residentes han padecido enfermedades contagiosas -- cólera, infecciones cutáneas -- y temperaturas superiores a los 50 grados, sin refugio, sin apenas agua ni comida.

ACNUR lamenta igualmente la orden dada por las autoridades iraquíes a los funcionarios del sector educativo de la gobernación de Anbar, de la que Faluya es capital, a que vuelvan al trabajo antes del 12 de julio o perderán el salario, con el riesgo que ello conlleva.

"Es importante", ha destacado la responsable de información pública de ACNUR en Bagdad, Caroline Gluck, "que la gente perciba que puede decidir libremente y no bajo imposición".

"Me parece comprensible que las familias quieran regresar lo antes posible, dadas las duras condiciones de vida que atraviesan en los campos, pero me parece más importante que garanticemos las condiciones necesarias para que el regreso de estas personas sea tanto seguro como sostenible", añadió Gluck.

Esta opinión se suma a la de otras ONG como el Consejo Noruego para los Refugiados (el NRC) que tachó de "muy improbable" la posibilidad de que Faluya -- que se encuentra solo a una hora de coche de Bagdad -- sea ahora mismo un lugar de retorno seguro, y ha pedido en su lugar que mejoren las condiciones de vida en los campos de desplazados para que estos puedan elegir sin miedo.

"Para que nadie", apostilló la portavoz del NRC, Becky Bakr Abdulá, "acabe convencido de que el regreso es la única opción y por ello acaben expuestos a un peligroso viaje de vuelta a Faluya. No es momento de tomar decisiones apresuradas".

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